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La Comunitat Valenciana normaliza la transexualidad con la oposición del PP y la Iglesia

Les Corts aprueban una ley que deja de considerar enfermos a los transexuales y regula sus derechos

NACHO HERRERO / VALÈNCIA

Ximo Puig y Mónica Oltra, este jueves en Les Corts.

Ximo Puig y Mónica Oltra, este jueves en Les Corts. / MIGUEL LORENZO

Los transexuales de la Comunitat Valenciana han dejado este jueves de ser considerados ‘enfermos’. La 'ley trans' que aprobaron Les Corts, con la única oposición parlamentara del Partido Popular, despatologiza la transexualidad, que pasará a ser una expresión de la diversidad. Además, regula los derechos de este colectivo en los ámbitos educativo, sanitario, social y administrativo y les protege contra delitos de odio, pues la Generalitat se personará en su caso como parte interesada.

No hará falta, como hasta ahora, un informe médico o psicológico para iniciar los trámites para cambiar de género en los documentos que dependen del gobierno autonómico, como la tarjeta sanitaria ni tampoco para acceder a los tratamientos médicos necesarios para acercarse a la identidad de sexo que cada persona sienta como propia. También se garantiza, por ejemplo, que en los centros escolares los menores sean tratados según la identidad que consideran propia. Y eso va desde poder elegir el nombre con el que quieren que se dirijan a ellos, hasta los vestuarios en los que se cambian.

Mónica Oltra, vicepresidenta y 'consellera' de Igualdad, recalcó que la ley nace para ser cumplida y se preguntó "si alguien se imagina que en un colegio se pudiera enseñar que los negros son inferiores a los blancos".
Representantes del colectivo siguieron el debate en la tribuna y, tras la votación, recibieron una cerrada ovación de los partidos que han apoyado la ley.

El respaldo de Ciudadanos dejó al PP como único que se ha opuesto, aunque dijo estar a favor de una ley que regule los derechos del colectivo. Formalmente la rechazaron porque creen que la norma puede ser tumbada por los tribunales, por no estar de acuerdo con que se aparte a los padres de las decisiones que afectan los menores (si hay conflicto decidiría un juez) y con eliminar los informes médicos y psicológicos. Este rechazo se une al de la Iglesia. Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia, aseguró durante su tramitación que "adoctrinar a los niños en ideología de género es una maldad". En las últimas semanas, se ha sumado a la oposición la asociación Hazte Oir, que promovió una recogida de firmas para tratar de frenarla y que anunció que llevará a València el autobús tránsfobo