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REPARACIÓN HISTÓRICA

Alemania indemniza a los homosexuales perseguidos entre 1949 y 1994

El Gobierno anulará los juicios y compensará a las más de 64.000 víctimas de las leyes con 3.000 euros

La medida llega 23 años después de que se derogase el artículo que criminalizaba a los gais

Carles Planas Bou

Protesta del colectivo gay en Berlín, en junio del 2016.

Protesta del colectivo gay en Berlín, en junio del 2016. / REUTERS / HANNIBAL HANSCHKE

Más vale tarde que nunca. Con esa idea de fondo, y casi un año después de que se presentase la propuesta, el Gobierno alemán ha aprobado este miércoles un proyecto de ley para anular las condenas que persiguieron y castigaron a más de 64.000 mujeres y hombres por su condición de homosexuales entre 1949 y 1994. Con esta medida, el ejecutivo pretender revocar errores del pasado contenidos en el artículo 175 del Código Penal y resarcir los “crímenes cometidos por el Estado”, según denunció el ministro de Justicia, Heiko Maas.

Además de la rehabilitación de los homosexuales afectados, el texto también incluye una indemnización económica de hasta 3.000 euros para las víctimas de unas leyes que, en muchos casos, los condenaron a prisión por su orientación sexual. Así, se compensará con 1.500 adicionales por cada año que los afectados pasaron recluidos en celdas. En otros casos, el estigma social que pesaba sobre los culpados les llevó al suicidio. “Bajo la perspectiva de hoy, esos juicios fueron una injusticia flagrante, hirieron profundamente la dignidad humana de los condenados. Nunca seremos completamente capaces de eliminar eso, pero queremos rehabilitar a las víctimas”, ha añadido Maas.

Después de meses de negociaciones, la nueva ley excluye de la compensación todos los casos que, según la legislación actual, sigue siendo crímenes, como es el caso de los condenados por mantener relaciones sexuales con menores. En 1969 se limitó las condenas de homosexuales con menores de 21 años y posteriormente se redujo a 18. Se espera que el proyecto de ley sea aprobado con facilidad en el Bundestag, el parlamento alemán, gracias a la mayoría holgada del Gobierno y a la postura favorable que muestran los partidos de la oposición.

UN SIGLO DE PERSECUCIÓN

El controvertidamente famoso artículo 175, que perseguía a los homosexuales, fue aprobado el 1872. Entonces la sexualidad que se alejaba de la ortodoxia era ilegal, pero los clubs en los que se daba alas a la libre expresión sexual eran tolerados. Con la llegada al poder de los nazis, en 1933, la ley se endureció y la homosexualidad pasó a ser considerada un crimen, una condición que no se revocó hasta 1969. Tras el desmoronamiento del imperio de terror nacionalsocialista, la represión se mantuvo a diferentes niveles hasta 1994, cuando se derogó la ley. De los 64.000 casos recogidos, unos 50.000 fueron sentenciados hasta 1969.

Con esta medida, el ejecutivo alemán trata de compensar la persecución sufrida por los homosexuales alemanes en la historia reciente del país. En el 2002 el Gobierno, entonces formado por una coalición entre socialdemócratas y verdes, eliminó todas las condenas contra el colectivo LGBT durante la época nazi. Las víctimas de la posguerra quedaron desamparadas y han tenido que esperar 23 años para ver una ley que compense su sufrimiento.

PAÍS SIN MATRIMONIO GAY

Alemania, y especialmente Berlín, cuna de los movimientos homosexuales de mediados del siglo XIX, son vistos como referentes en la aceptación de la libre sexualidad. Aún así, y a pesar de que las uniones civiles entre personas del mismo sexo son reconocidas desde el 2001, aún no se ha legalizado el matrimonio gay. Esto se debe al constante bloqueo en el parlamento de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido conservador de Angela Merkel, que cree que el matrimonio solo puede ser entre un hombre y una mujer. El 83% del país apoya la legalización de un matrimonio gay ya regulado en otros grandes países europeos como España o Francia.

Desde el 2005, es legal que los homosexuales puedan adoptar pero, a pesar de que un 75,8% de la ciudadanía lo aprueba, aún no está regulado que pueda hacerlo una pareja gay. Alemania también ha mostrado su cara más progresista y tolerante cuando, en el 2013, se convirtió en el primer país de Europa en permitir registrarse en el certificado de nacimiento sin identificarse con la condición masculina o femenina, dando cabida así a los transgénero y a los intersexuales. Un 95% de los alemanes cree que se debe proteger a la comunidad LGBT de la discriminación. El tardío gesto del gobierno apunta ahora en esa dirección.