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Los rectores avalan la huelga de estudiantes para exigir la bajada de tasas universitarias

Los alumnos catalanes pararán las clases este jueves para reclamar la rebaja del 30% acordada por el Parlament

Los responsables de los campus públicos piden mejorar las becas y exigen una financiación estable

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Un grupo de estudiantes de la UAB exhibe una pancarta a favor de la bajada de tasas, este miércoles.

Un grupo de estudiantes de la UAB exhibe una pancarta a favor de la bajada de tasas, este miércoles. / NÚRIA PUENTES

Los casi 170.000 estudiantes de grados y de másteres de las universidades públicas catalanas están llamados este jueves a la huelga para exigir la rebaja inmediata de las tasas universitarias en Catalunya, la comunidad que soporta los precios de matrícula más caros de España y unos de los más elevados de Europa. Y por primera vez en mucho tiempo, la movilización contará con el apoyo de la totalidad de rectores de los campus públicos y de una buena parte de los profesores, que consideran que esta barrera económica "frena el talento, la vocación y los méritos como principales criterios de acceso a la universidad". La reivindicación la apoyan también la mayoría de los partidos políticos del Parlament, que en abril del 2016 ya instaron a la Generalitat a iniciar una reducción progresiva de hasta el 30% de los precios universitarios.

Pero ni el mandato parlamentario, ni el manifiesto firmado conjuntamente el pasado octubre por los rectores exigiendo el inicio del proceso de disminución de tasas han hecho mella en la Conselleria d'Empresa i Coneixement, que no prevé la medida en sus próximos prespuestos para el 2017. Entre otros argumentos, la secretaría de Universitats, el organismo que dirige la política universitaria de la Generalitat, esgrime que el sistema catalán de becas, que ofrece descuentos en el precio de matrícula en función de la renta familiar de cada estudiante, ha logrado compensar el efecto de la subida de tasas aplicada en el curso 2013-2014. Los actuales precios de matrícula no han afectado al acceso de los jóvenes catalanes a la universidad ni han aumentado el porcentaje de abandono de carreras, afirma un estudio realizado por la Universitat Pompeu Fabra (UPF) por encargo de la Administración.

BARRERA ECONÓMICA

Pero ni los estudiantes que convocan la huelga este 2 de marzo, auspiciados por el Sindicat d'Estudiants dels Països Catalans (SEPC), ni los rectores universitarios comparten las optimistas conclusiones del informe coordinado por el profesor José García Montalvo. Las becas, tal y como están ahora mismo articuladas, son insuficientes, insisten. Entre otras cosas, porque los umbrales de renta de las llamadas becas de equidad no tienen en cuenta a las familias que tienen más de un hijo simultáneamente en la universidad y porque no prevén a los estudiantes de máster.

"Es necesario e irrenunciable garantizar un sistema que permita a todos los estudiantes el acceso a la universidad", ha clamado el nuevo equipo rectoral de la Universitat de Barcelona (UB), en un comunicado divulgado esta semana, en el que dan su apoyo explícito a las reivindicaciones de los estudiantes. "Las únicas limitaciones han de ser las que imponen los principios de capacidad y de mérito", insiste el gobierno de la UB.

Es más, precisamente para facilitar las cosas a los alumnos, la universidad ha habilitado un "programa propio de ayudas, el bkUB, que complementa otras becas y que pretende que las dificultades económicas no sean un obstáculo para estudiar", indica el comunicado del equipo del rector Joan Elias. No es el único caso. También la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) cuenta con un sistema propio de ayudas, el programa Finestreta, para que los alumnos con problemas financieros no sucumban a la morosidad.

MEJOR FINANCIACIÓN UNIVERSITARIA

Todo pasa, según recoge el manifiesto consensuado por las ocho universidades públicas, agrupadas en la Associació Catalana d'Universitats Públiques (ACUP), por crear un modelo de financiación estable. Para ello, la ACUP proponía un incremento de 100 millones de la partida de la Generalitat en los presupuestos del 2017. Con ellos, alegaba la entidad, se podrían reducir ya el próximo curso un 10% las tasas e incrementar otro 10% la aportación pública a las universidades, que así podrían mejorar la formación, la investigación y la transferencia. 

"Se hace necesaria una financiación que permita a la universidad mantener y mejorar la calidad que hemos conseguido en seria competencia internacional y en época de precariedad alta", ha subrayado, por su parte, Enric Fossas, rector de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Coincide Fossas con la UB a la hora de reclamar que "es necesario que el PIB dedicado a las universidades y a la investigación se aproxime a la media de los países de la OCDE, un 1,22%".

LLAMADA A LA PAZ SOCIAL

El apoyo a la movilización de los estudiantes no excluye, según ha subrayado la UAB, la exigencia de "que todas las acciones den efensa de la universidad pública y en favor de la rebaja de tasas se hagan dentro de un marco de respeto, tanto hacia las personas que quieran ejercer su derecho de huelga como las que no se adhieran y también para con los trabajadores de la universidad". La UAB "no tolerará acciones que atenten contra la convivencia entre los miembros de la comunidad universitaria: ni amenazas a personas, ni destrozos de bienes, ni presencia de personas con la cara tapada", concluye la universidad.

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