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Dimisión en la comisión vaticana contra la pederastia eclesial por las trabas de la curia

Marie Collins presenta su renuncia por la "vergonzosa" falta de colaboración de la Congregación para la Doctrina de la Fe

Es la segunda víctima de abusos que dimite del organismo creado por el papa Francisco

ROSSEND DOMÈNECH / ROMA

Marie Collins y el cardenal Sean Patrick O’Malley.

Marie Collins y el cardenal Sean Patrick O’Malley. / ALESSANDRO BIANCHI

Ha dimitido la irlandesa Marie Collinsvíctima de abusos sexuales durante su infancia, a quien el papa Francisco había nombrado miembro de la Comisión de Protección y Rehabilitación de los Menores, instituida en el 2014. Lo ha anunciado un comunicado de la misma comisión, en el que se afirma que Collins ha lamentado "la frustración y la falta de cooperación de parte de otros organismos de la curia romana".

La novedad de la comisión fue que, por primera vez, entre los 18 miembros había víctimas de abusos sexuales cometidos por religiosos. Ahora los miembros del grupo han descendido a 16, después de que el pasado año dimitiera Peter Saunders, víctima también de abusos cuando era adolescente.

La razón oficial aducida por Collins es la falta de colaboración con dicha comisión de los organismos de la curia o gobierno de la Santa Sede, principalmente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 'ministerio' vaticano que se ocupa de los abusos sexuales cometidos por clérigos. Todos los casos de abusos del mundo terminan en dicha congregación, en la que una comisión interna los analiza, decidiendo, al final, cómo proceder. Por cuanto se ha podido saber a lo largo de los años, cuando el agresor cuenta más de 80 o 90 años lo suelen desterrar en algún convento, mientras que la mayoría de los demás casos suelen terminar con la reducción del pederasta al estado laico y, según sean las leyes de los países, con una denuncia a las autoridades civiles.

RESISTENCIA

Collins ha lamentado que "la congregación vaticana ha rechazado incluso dar acuse de recibo de las cartas" que la comisión les dirige y ha sido particularmente dura al afirmar que "se han producido paros constantes de los trabajos a causa de la resistencia de parte de algunos miembros de la curia vaticana frente a la labor de la comisión" y que "la falta de colaboración (...) ha sido vergonzosa".

Collins ha explicado que cuando la comisión comenzó sus trabajos en marzo del 2014 quedó "impresionada" por el compromiso de sus colegas y por el "genuino deseo del papa Francisco de contar con una asistencia para hacer frente al tema de los abusos sexuales del clero". "Fue un gesto sincero", ha añadido. Sin embargo la dimitida subraya que "a pesar de que el Papa haya aprobado todas las recomendaciones que ha recibido de la comisión, se han producido obstáculos constantes por la resistencia de algunos miembros de la curia vaticana". Collins ha puntualizado que la congregación ha rechazado, por ejemplo, una petición de cooperación respecto a un tema fundamental para la comisión como es "la tutela de los menores". "Ha sido la gota que ha colmado el vaso", ha dicho.

ESCUCHAR

Sean O'Malley, cardenal de Boston y presidente de la citada comisión, ha prometido "escuchar con atención las preocupaciones que Marie ha querido compartir con nosotros". Ha explicado que el Papa "ha aceptado la dimisión de la señora Collins con un aprecio profundo por su trabajo hacia las víctimas y los supervivientes de los abusos del clero".

Al instituir la comisión Francisco estableció que entre sus objetivos estaba la propuesta de iniciativas para la tutela de los menores y también "promover la responsabilidad de las iglesias locales, uniendo sus esfuerzos a los de la Congregación para Doctrina de la Fe, para la protección de todos los niños y adultos vulnerables", lo que según Collins no está funcionando.

Bajo Juan Pablo II, el cardenal Joseph Ratzinger, entonces responsable de la Congregación para Doctrina de la Fe, sugirió al Papa la creación de una comisión investigadora sobre los abusos, pero  fue rechazada. Una vez elegido papa como Benedicto XVI, autorizó que se destaparan todos los casos y envió a interventores a numerosos países, después de lo cual se destituyeron, en silencio, al menos dos docenas de obispos y muchos curas fueron reducidos a laicos. Ratzinger elaboró nuevas normas universales para los casos de pederastia, que Francisco ha perfeccionado y se pueden consultar en la web del Vaticano.

Las primeras medidas modernas contra la pederastia clerical

Las primeras medidas del Vaticano contra los abusos de menores son de 1922 (Pío XI) y 1962 (Juan XXIII), pero cayeron en saco roto. Antes del 2000, cuando en EEUU los padres de las víctimas se manifestaban contra los obispos encubridores, Juan Pablo II convocó a los obispos del país  (los funcionarios vaticanos aún recuerdan los gritos del Papa) y de allí salieron las primeras medidas modernas contra la pederastia clerical. Entre el 2001 y el 2010 la Congregación para la Doctrina de la Fe recibió unas 3.000 denuncias de abusos, según dijo el entonces fiscal del Vaticano, Charles Scicluna, pero son muchos más.