14 ago 2020

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Entran en funcionamiento nuevos radares de tramo

Cuatro nuevos avisadores en la A-7 y la C-66 pretenden reducir la velocidad excesiva de los vehículos

Un radar de tramo en la N-340, entre Sant Carles de la Ràpita y Amposta.

Un radar de tramo en la N-340, entre Sant Carles de la Ràpita y Amposta.

El Servei Català de Trànsit (SCT) ha puesto este lunes en funcionamiento cuatro nuevos radares de tramo para intentar reducir la velocidad excesiva o inadecuada y reducir la siniestralidad.

Los radares están en la A-7 en Tarragona, uno en cada sentido de la marcha, y en la C-66 entre Corça y Sant Joan de Mollet, también en ambos sentidos.

En Tarragona controlarán un tramo de 4,1 km de longitud con un límite máximo de velocidad permitido de 100 km/h. Y en la C-66 abarcarán un tramo de 8,72 km de longitud también con un límite de 100 km/h.

El sistema funciona a través de un equipamiento de reconocimiento de matrículas situado al inicio y al final del tramo controlado, el cual mide el tiempo de recorrido y calcula la velocidad mediana para determinar si se ha superado el límite máximo de velocidad permitido.

El objetivo es evitar frenadas repentinas y obtener velocidades más igualadas y uniformas a lo largo de todo el tramo, además de ser un elemento disuasivo para conductores.

Las carreteras catalanas ya tienen otros 13 radares de tramo, que se han ido instalado progresivamente desde julio del 2010. Los primeros fueron en la N-230 al túnel de Vielha, uno en cada sentido de la marcha.

Actualmente hay también dos en la N-340 entre Amposta y Sant Carles de la Ràpita, uno en cada sentido de la marcha; uno en la C-65 entre Cassà de la Selva y Llagostera (Gironès), en la C-58 entre Sabadell y Badia del Vallès en sentido Barcelona; la AP-7 entre Ulldecona y Amposta en sentido Tarragona; la N-II entre Fornells de la Selva y Quart, y en Girona uno en cada sentido de la marcha, y en el carril buzo-VAO de la C-58.

A lo largo de este año está previsto inaugurar cuatro nuevos equipos en dos tramos de la red viaria catalana: en la N-2, a la altura de Capmany-Agullana, y en la C-16, en un tramo en Sant Cugat.