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Joaquim Benítez: "Los abusos que sufrí en el internado me marcaron"

El pederasta de los Maristas asegura que era consciente del daño que hacía a sus víctimas porque pasó por lo mismo

G.SANCHEZ / ALT EMPORDÀ

El encuentro con Joaquim Benítez se produce en la localidad del Alt Empordà en la que ha residido durante los últimos años. EL PERIÓDICO acudió este último miércoles a la población tras contactar con un vecino que aseguraba que había denunciado a Benítez a los Mossos d’Esquadra alarmado por la relación de confianza que este había entablado con un menor, vecino del barrio. El exprofesor de los Maristas aceptó esta entrevista para aclarar este asunto.

-¿Qué pasó con este menor? Nada, me siguió con la bicicleta hasta el bosque cuando yo paseaba a los perros. Nada más. Le dije que se fuera. Lo juro. En mi situación no voy a hacer nada más. Soy una persona nueva. No he tocado a nadie más desde que salí del colegio.

-¿Era consciente del daño que hacía a sus víctimas? Claro que sí. Cada día, durante 6 años, buscaba una fórmula para ir a

Cada día, durante 6 años, buscaba una fórmula para ir a Barcelona y pedirles perdón

Barcelona y pedirles perdón. Pero no tenía ninguna dirección. Delante de ellos, y del resto del mundo, les hubiera pedido perdón de rodillas.

-Algunas víctimas tienen secuelas que duran toda la vida... Yo he pasado también por esta hostia psicológica. Ellos [sus víctimas] al menos tenían a sus padres para poder amortiguarla. A mí me internaron de muy pequeño en los Hogares Mundet hasta los 17 años. Hubo cosas muy graves a nivel sexual que además pasaron durante la época franquista.

-¿Allí sufrió abusos sexuales? Sí...

-¿De compañeros? Entre compañeros era una cosa normalizada… Pero no solo de compañeros. Había uno que me acosaba constante, tenía cuatro años más. Con hostilidad y con hostigamiento. Me decía "si dices algo te mataré". Tal vez fuera un chico guapo. Reconozco que de crío no era feo. Además hacía gimnasia artística. Hacía paralelas. Hacía exhibiciones… quedé muy marcado por muchas personas que me perseguían. Doy gracias a Dios por haber tenido el deporte.

-¿Por qué? Era lo único que tenía, que me daba superioridad y que me gratificaba. No te puedes ni imaginar qué repercusiones ha tenido en mí. Son cuestiones muy bestias. No justifico nada. Pero somos el resultado de la infancia, de nuestros padres y de nuestro entorno social. Si yo he tenido esta debilidad ha sido porque se me marcó desde entonces…

-¿Nunca pidió ayuda para tratar su "debilidad"? En una ocasión fui a un centro de la calle de Pelai. Para limpiarme esta debilidad. Pero no me gustó nada lo que vi allí. Solo estuve cinco minutos y me fui. 

-¿Cuál era esta debilidad? Cuando alguno de los alumnos sufría alguna lesión, los curaba y, en ocasiones, se me iba la mano. Yo

Cuando algunos de los alumnos sufría una lesión los curaba y, entonces, se me iba la mano

tengo varios títulos de medicina deportiva. Para tratar el cuerpo, he estudiado porque me gusta mucho aprender. He hecho cursos monográficos de 40, 50 o 100 horas. Algunos en la facultad medicina. Me gustaba sobre todo la traumatología. Hubiera querido estudiar medicina. Terminé estudiando INEF. Y soy licenciado en educación física. No profesor de gimnasia. Si quieres te enseño el título.

-No hace falta… Me ha costado mucho esfuerzo lograr esta titulación para que ahora [en las noticias] se diga que soy profesor de gimnasia. Que no me llamen profesor de gimnasia. Soy profesor de educación física, licenciado. Si hay dudas, enseño el título. 

El juez descartó suspender la libertad condicional en verano

Los Mossos d'Esquadra investigaron la denuncia de un vecino del pueblo en el que reside Joaquim Benítez el pasado 18 de julio. Según este vecino, Benítez mantenía una relación "de confianza" con un menor. Explicó a los Mossos que había presenciado cómo el pederasta confeso y el chico se habían dirigido juntos a un bosque cercano. El encuentro, según el vecino, duró unos "45 minutos". La policía catalana investigó los hechos, dos días más tarde, y dio traslado al juez tras interrogar a Benítez y hablar con la familia afectada. El magistrado desestimó suspender la libertad condicional al no considerar que hubiera vulnerado ningún requisito de su libertad condicional. Según todas las partes, no hubo ningún abuso por parte de Benítez en esta ocasión.