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NUEVO PARADIGMA SOCIAL

Más de 100 municipios catalanes se conjuran para impulsar la reforma horaria

Los consistorios tiran del carro de la europeización de los horarios a la espera de seducir al comercio, la empresa y la televisión

El Ayuntamiento de Barcelona se une al proyecto, que prevé un 'reset' de costumbres en septiembre del 2018

Carlos Márquez Daniel

Alumnos en una clase del instituto Moisès Broggi de Barcelona. 

Alumnos en una clase del instituto Moisès Broggi de Barcelona.  / FERRAN SENDRA

Adaptar los hábitos a los tiempos europeos será, si la cosa cristaliza, la mayor revolución social de los últimos tiempos en Catalunya. Para que la reforma horaria triunfe es imprescindible la implicación de las Administraciones. Este martes se ha presentado en Barcelona la red de ciudades y pueblos dispuestos a dar el paso. Son ya 106 los ayuntamientos que se han apuntado a la iniciativa (otros muchos lo aplican pero no lo han comunicado). Camino de convencer al concejal, al funcionario y al diputado, está cerca el momento de dar el paso definitivo y más complejo: seducir a la sociedad.   

Los promotores se han propuesto que todo cambie en septiembre del 2018. Desayunar antes de las nueve, comer sobre la una y cenar a las ocho para que el día termine a las once de la noche. Parece fácil, pero el proyecto implica modificar todos los aspectos de la vida: el comercio, la educación, la televisión, el trabajo y la burocracia.

El 11% de los municipios de toda Catalunya forman parte de la red de ciudades y pueblos por la reforma horaria. En población representada, sin embargo, el porcentaje es muy superior, ya que entre los alistados se encuentran los ayuntamientos de Barcelona, Lleida, Girona, Terrassa, Reus, Badalona, Mataró, Sabadell o Sant Cugat.

"Estamos trabajando para ganar la libertad", ha defendido Esther Sánchez, presidenta del consejo asesor. ¿Pero cómo les ha ido a los pueblos y ciudades que han intentado de un modo u otro europeizar su rutina? Durante la jornada de este miércoles, una decena de municipios han aportado su experiencia. Con varias coincidencias en las trabas: los concejales sin exclusividad laboral política inician su tarea de gobierno cuando salen de trabajar, y los pequeños comercios no se atreven a dar el paso si las grandes marcas y superficies no lo dan antes. 

ARGENTONA: 'BOTIGUERS' A FAVOR

Carles Martínez, quinto teniente de alcalde de esta localidad del Maresme, ha explicado que la implicación del consistorio es total y que han facilitado que los funcionarios puedan adaptar su horario "para conciliar con la vida familiar". También han avanzado los plenos municipales y las reuniones y el 'feeling' con los comerciantes es bueno: "Tenemos un buen núcleo de 'botiguers' que harán lo posible para que esto salga adelante".

BARCELONA: POCO MARGEN POLÍTICO

El gobierno de Ada Colau se encuentra en fase de revisión del Pacto del Tiempo, destinado a "promover la mejora de la calidad de vida y de la conciliación de la vida personal, familiar y laboral". Jordi Via, comisionado de Economía Cooperativa, Social y Solidaria y Consumo, ha detallado que lo que está más avanzado es lo que hace referencia al "convenio entre los trabajadores del ayuntamiento y la propia institución". Existe voluntad política, ha dicho, pero queda pendiente que los concejales se adapten a la nueva realidad. Muchos plenos, por poner un ejemplo, empiezan a las 10 y terminan a las cuatro de la tarde, sin pausa para el almuerzo, por no hablar de las comisiones que se alargan hasta más allá de las once de la noche.

JULIO CARBÓ

Pleno del Ayuntamiento de Barcelona del pasado mes de septiembre. 

CARDEDEU: CULTURA Y PLENOS

Este municipio del Vallès ha trabajado en dos ámbitos: el político y el cultural. En el primero ha avanzado el horario de los plenos -de las 19 a las 16 horas- y de algunos actos municipales, aunque según ha compartido el alcalde, Enric Olivé, "no es fácil adaptarse cuando los políticos también trabajan" en el sector privado. En el segundo, ya están anticipando el horario de las actividades culturales, y ahora planean hacer lo propio con la apertura de las bibliotecas

ESPLUGUES: FALTAN EQUIPAMIENTOS

La alcaldesa Pilar Díaz ha compartido su caso personal, de cómo sus hijos entrenan en la piscina a las seis de la mañana y a las ocho de la tarde. "Faltan equipamientos deportivos, lo que provoca que las actividades extraescolares acaben muy tarde". Los trabajadores de este consistorio del Baix Llobregat disponen de flexibilidad horaria y el pleno se ha avanzado de las 19.30 a las 18 horas. El municipio prepara una prueba piloto de una semana en la que las empresas se confabularán para acabar la jornada laboral a las 17 horas. 

PRATS DE LLUÇANÈS: RESTAURADORES EN HORA

El alcalde Isaac Peraire ha explicado que el municipio sumó a los restaurantes y bares del pueblo en una semana de horarios europeos. Con incentivos: el cliente que comía según la reforma horaria, se llevaba un postre o un café gratis. También se han avanzado los horarios del pleno y de las actividades festivas, y los funcionarios de las oficinas comen a la una y no a las tres cuando salen de trabajar. 

MARC VILA

Trabajadoras del Ayuntamiento de Prats, comiendo en la sede consistorial.

GIRONA: EL ESPEJO POLÍTICO

El Ayuntamiento de Girona lleva dos años implicado en el cambio de costumbres. El consistorio está a punto de aprobar el nuevo reglamento orgánico municipal (ROM) que incluye un párrafo con las directrices de la reforma horaria. El pleno, que antes empezaba a las 20 horas y podía terminar a las tres de la madrugada, se ha adelantado a las seis de la tarde. La teniente de alcalde Glòria Plana ha recordado que las instituciones deben ser el "modelo e imagen" de la reforma horaria. Y ha recordado que en cuestión de horarios, lo tienen mucho más fácil las grandes empresas que las pequeñas. 

LLEIDA: ÉXITO COMERCIAL

La capital del Segre dio una lección de capacidad organizativa el 9 de noviembre con una jornada en la que se trataba de vivir según los horarios europeos. "Tiempo para todo, tiempo para todos", se llamó la iniciativa. Tuvo su proceso. Primero se presentó y luego llegaron las fases de concienciación y sensibilización. Juliana Fernandes, presidenta de la asociación Slowshop Lleida, ha admitido que no fue fácil. Los pequeños comerciantes no aceptaron sumarse hasta que Inditex dio el paso. Todo cerró a las 19 horas. "Los que no participaron acabaron bajando la persiana media hora después porque las calles quedaron desiertas". Se apuntaron 165 tiendas, seguramente la mayor prueba piloto comercial de la reforma horaria en Catalunya. 

RAMON GABRIEL

Clientes saliendo de un comercio de Lleida, el 9 de noviembre, durante la prueba piloto.

SANT BOI: 10 AÑOS DE EXPERIENCIA

Este municipio del Llobregat se preocupó por los horarios en el 2007, con el "compromiso de abordar el equilibrio entre los tiempos laborales, los sociales y los familiares", en palabras de Sònia Guerra, directora del área de Igualdad del ayuntamiento. Esta experta considera que la reforma horaria quedará en nada "si no se socializa, si no llega a la calle". "Las decisiones no se pueden tomar desde arriba. El pequeño comercio, las empresas..., hay que trabajar con todos los colectivos que no acaban de ver el modo de cambiar su vida cotidiana".

VILAFRANCA DEL PENEDÈS: CAMBIO DE CHIP

Bajo el lema de 'Cambia el chip, cambia la hora', tres asociaciones de comerciantes invitaron a la localidad a vivir un día bajo el influjo de la reforma horaria. Se celebró en septiembre del 2015 y la iniciativa fue privada, no pública. Abuelos, padres y niños se encontraron en la calle todos juntos a las seis de la tarde un día de cada día", ha relatado uno de sus impulsores, Josep Maria Flores