29 oct 2020

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«La prejubilación desperdicia el talento»

Entrevista con Laura Rosillo, especialista en la formación de trabajadores sénior

CARME ESCALES / BARCELONA

Laura Rosillo.

Laura Rosillo. / JULIO CARBÓ

«La vejez es una mala costumbre para la que las personas activas no tienen tiempo». Con esta cita del escritor francés André Maurois, Laura Rosillo da la bienvenida en su blog a la presentación de Sénior Carisma, una red estatal que ha conectado a siete profesionales que desde diferentes ámbitos trabajan con y para séniors, con el objetivo común de borrar el lastre que los tilda de tercera edad. Si hay alguien sobre la capa de la tierra con visión de futuro para quienes superan los 50, es ella.

-Dice ser una 'golden worker'.

-Sí, así es como llama el mundo anglosajón al trabajador sénior. Trabajador 'de oro', por todo el talento y experiencia que aporta a la empresa, algo que aquí se deja escapar. Los séniors somos una generación madura, con experiencia, que conoce los valores y a los clientes de su empresa, y los atajos para su conquista. Estamos en forma y con una expectativa de vida mucho mayor que la de nuestros antepasados. Y, sin embargo, la prejubilación desperdicia gran parte de ese talento.

-¿Qué harán por los séniors desde su blog?

Laura Rosillo

'TRABAJADORA DE ORO'

El trabajador sénior aporta a la empresa talento y experiencia, algo que aquí se deja escapar"

-Lo primero, concienciar a la sociedad sobre la riqueza del talento maduro. Los golden workers somos la nueva mayoría en nuestra sociedad. Y conscientes del cambio en el mundo laboral, ayudar a relanzar la carrera profesional en la madurez.

-¿Usted ya se ha reciclado?

-Sí. Por eso puedo decir y probar que yo no vendo humo. He vivido mi propia autorreinvención, y no porque quisiera dejar lo que hacía -especialista en Recursos Humanos-, sino porque, por muy buena que fuera en lo mío, la demanda laboral cambió, y tuve que reciclarme.

-¿Cuál es su trabajo actual?

-Doy clases de Desarrollo de la Marca Personal, en los másters de Márketing Directo y Digital, y Márketing Farmacéutico, en el IDEC de la UPF. Y formo en herramientas digitales a séniors, fundamentalmente en empresas y grandes consultoras, como Adecco, Manpower o Randstad. Convierto a inmigrantes digitales en residentes digitales, ese es mi producto. Mi objetivo es que este año el 75% de mi trabajo se acabe centrando en los mayores de 50 años. No paro de tuitear sobre el tema (@laurarosillo).

-El concepto 'madurescencia' preside sus intervenciones en las redes

Nuestra generación, la del 'baby boom', nos inventamos la juventud, porque los hijos de la posguerra no la tuvieron"

-Hace ya diez años, en la HBR Harvard Business Review leí el término 'middlescence', referido a la crisis de la media edad, y yo lo traduje a mis aires. Mi generación, los del 'baby boom', nos inventamos la juventud, porque nuestros padres, hijos de la posguerra, no la tuvieron. Pasaron de niños a adultos trabajadores. Ahora debemos inventarnos la 'madurescencia', una época para reinventarse, algo que puede hacerse con mucha pasión. Es una nueva necesidad, porque nunca antes se había tenido una esperanza de vida tan larga.

-¿Qué más es la 'madurescencia'?

-Es un periodo absolutamente fecundo y rico, maravilloso. En él ya sabes qué quieres, en qué eres bueno, y tienes, por lo general, una libertad que no tenías a otra edad.

-¿Y a qué edad, pues, se es mayor?

-Cuando empiezas a depender. La UE lo sitúa en torno a los 75 años.