políticas de igualdad

Valencia impulsa un protocolo obligatorio sobre el trato a alumnos transexuales

La normativa, que de momento solo afecta a centros públicos, regula aspectos como el trato, la vestimenta y el acceso a lavabos y vestuarios

Un grupo de niños, en un centro escolar a la hora del patio.

Un grupo de niños, en un centro escolar a la hora del patio. / JOAN PUIG

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NACHO HERRERO / VALENCIA

Cuando los colegios e institutos públicos de la Comununitat Valenciana regresen a su actividad tras las vacaciones de Navidad lo harán ya con un protocolo oficial de trato para los alumnos trans (el término con el que se engloba a las personas que no se identifican con el sexo biológico con el que han nacido) e intersexuales y sus familias. Unas normas de actuación de obligado cumplimiento que en breve pueden tener que adoptar también los centros concertados y privados.

Según este protocolo, los centros tendrán que asumir en el trato y en sus documentos internos el nombre y el género elegido por los alumnos y permitirán que se vista de acuerdo al mismo. En el caso de menores, serán las familias o las personas que tengan la tutoría legal las que deban comunicar por escrito esta petición. Del mismo modo, los alumnos tendrán acceso a los lavabos y vestuarios en función de esa identidad expresada.

Se trata de unas pautas de actuación muy similares a las que desde este curso ya se dieron para los colegios e institutos catalanes tras el suicidio, hace ahora un año, de Alan en Rubí. En el caso valenciano, el coordinador de igualdad y convivencia será el encargado de supervisar todas las medidas que se tomen y que en la parcela educativa incluirá el “uso de un lenguaje inclusivo, igualitario y respetuoso con la diversidad” o que las explicaciones sobre el desarrollo sexual incluyan “todas las posibilidades anatómicas existentes”.

ACOSO O AGRESIÓN

El protocolo se adhiere a un orden de hace dos años para establecer cómo actuar en caso de acoso o agresión, que tras la adopción de medidas de urgencias pautaba la comunicación a las familias de los afectados. Pero, en este caso, “por las especificidades de este tipo de alumnado y del acoso por homofobia o transfobia no previstas (...) previamente habrá que estudiar mediante entrevistas al estudiante y a su familia, si en el ámbito familiar existen indicadores de transfobia o de no aceptación de la situación, para evitar generar un conflicto añadido a la persona víctima de acoso”. 

Si existe un conflicto, los centros deberán pedir la mediación de la unidad de atención e Intervención, y si no encuentran colaboración familiar se comunicará a la Conselleria de Benestar la situación de posible desprotección del menor.

EXTENSIÓN DE LA NORMATIVA

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En un primer momento, y desde su publicación, este martes, en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana, el protocolo será de obligado cumplimiento en los centros públicos y el resto de centros se podrá acoger de manera voluntaria pero si, tal y como está previsto, se aprueba en los próximos meses la ‘ley valenciana de identidad de género’, las normas afectarán también a los centros concertados y privados.

El Consell Jurídic Consultiu advirtió en su momento de que la norma podía afectar a la autonomía de los centros, pero el gobierno rechazó esa salvedad como también la necesidad de que hubiera un informe médico o psicológico previo. La vicepresidenta, Mónica Oltra, explicó que no se podía aceptar “porque la no discriminación es un derecho fundamental que se antepone al carácter del propio centro, sea publico o privado".