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RIESGO EN LAS AULAS

Carta de un niño de 9 años víctima de acoso homófobo: "Querría ser vuestro amigo"

El día a día del menor se convirtió en un infierno desde que se caracterizó de princesa en una actividad escolar

El Observatori Contra l'Homofòbia alerta de la "inacción" de la Generalitat y de su desinterés en aplicar la ley contra la homofobia

VÍCTOR VARGAS LLAMAS / BARCELONA

La carta del niño dirigida a sus compañeros por el trato que le dispensan.

La carta del niño dirigida a sus compañeros por el trato que le dispensan. / OBSERVATORI CONTRA L'HOMOFÒBIA

Una carta corta, de apenas cinco frases, es el testimonio demoledor con el que un niño de 9 años refleja el infierno en el que se ha convertido su día a día en el colegio después de que sus compañeros le hayan marginado por sospechar que tiene una orientación sexual diferente a la de ellos. Es un ejemplo de una de las principales preocupaciones del Observatori contra l'Homofòbia (OCH): el acoso escolar homófobo se ha convertido ya en la tercera situación por la que más denuncias recibe, por detrás de agresiones vejaciones, y de la exaltación homofóbica en internet. En el 2015 ocupaba la quinta posición.

"Os voy a explicar lo que me molesta y me enfada. Que os burléis, que digáis cosas feas, que uséis palabras bonitas como insulto, que escribáis cosas feas de mí y sobre todo que os riais de mí", relata el menor en la misiva que escribe a propuesta de unos monitores del 'casal' al que fue este verano y en el que coincidió con algunos de los acosadores.

Los compañeros empezaron a darle un trato excluyente después de que él optara por pintarse la cara de princesa

Los acontecimientos se precipitaron hace cuatro años, cuando durante una actividad escolar en la que había que pintarse la cara, el pequeño optó por ir caracterizado como una princesa. Las bromas pesadas, insultos y tratamiento excluyente comenzaron a formar parte de su día a día en las aulas. 

RESPONSABILIDAD

"Todas estas cosas me hacen sentir mal, tristeenfadado solo. Siento que no tengo amigos, ni amigas y no me gusta. Querría ser amigo vuestro y que me tratéis bien. Me ayudaría a sentirme mejor", expone el menor en la carta.

La situación cambió la vida y la cara del niño, un extremo que no pasó desapercibido para su familia. "Empezaron a robarle cosas, a ocultarle deberes y sus gafas, a hacerle la zancadilla y a insultarle constantemente", explica la madre. El chaval empieza a mostrar resistencia y se niega a ir al centro. Los padres presentan quejas ante el cole, pero no se traducen en acciones para aliviar la situación de la víctima. "Los profesores negaban todo, sin ni siquiera comprobarlo; solo les interesaba sacudirse el problema", lamenta la madre. 

El último curso se precipitaron los acontecimientos, "la situación ya era insostenible",  y los padres deciden cambiarlo de centro. También contactan con el Observatori Contra l'Homofòbia. "Tanto Ensenyament como Igualtat tiran pelotas fuera y están más pendientes de sacudirse la responsabilidad que de reparar el daño que recibe el menor", destaca el presidente de la entidad, Eugeni Rodríguez. El OCH decide trasladadar el caso al Síndic de Greuges.

Con el cambio de centro y apoyo psicológico, el menor ha cambiado: es feliz, mejora sus notas e incluso tiene amigos

Con el cambio de centro y el apoyo psicológico que recibe el menor, su situación ha cambiado radicalmente estos últimos meses. "Lleva una pesada mochila emocional, pero aunque el comienzo en el nuevo cole le costó, está feliz, ha mejorado las notas y hasta tiene un grupo de amigos", expone la madre.

DIVERSIDAD

La denuncia de la familia y del OCH evidencia la falta de implementación de la ley contra la homofobia, de la que se acaban de cumplir dos años, como recuerda Rodríguez. La normativa prevé, entre otros aspectos, el imperativo de velar por el respeto de la diversidad sexual y la identidad de género en el entorno educativo.

Conocedor de la pujanza del fenómeno, el OCH distribuirá en todos los centros educativos de Catalunya una 'Guía para trabajar la diversidad afectiva y sexual de género', una herramienta para prevenir, reconocer y denunciar casos de discriminación. Una iniciativa que debería asumir la Generalitat, recuerda Rodríguez, pero cuya "inacción" obliga a que todas las medidas para combatir la homofobia "deban correr a cuenta de la sociedad civil".

Protocolo

Los centros educativos catalanes cuentan desde este curso con un protocolo de actuación con los alumnos transexuales, de acuerdo con la ley contra la LGTBfobia aprobada por el Parlament en el 2014. Las instrucciones, que tendrán que aplicar tanto colegios públicos como privados ante la petición de los padres, han sido elaboradas por el Departament d’Ensenyament junto con varias entidades del colectivo, entre ellas la Asociación de Familias de Menores Transexuales Chrysallis, y prevén que el estudiante sea tratado según el género con el que se sienta identificado y por su nombre sentido, entre otras recomendaciones. Tras el suicidio de un transexual adolescente en Rubí, en diciembre del 2015, Ensenyament consideró necesario abrir una comisión para establecer una serie de actuaciones que garantizaran el trato adecuado de estos menores.