Ir a contenido

La universidad plantea cinco años de estudios para los maestros

Las facultades de Educación proponen un máster para los docentes de primaria e infantil

La Generalitat había planteado también un MIR para los profesores de secundaria

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Aula de la facultad de Educación de la Universitat de Barcelona.

Aula de la facultad de Educación de la Universitat de Barcelona. / FERRAN SENDRA

Las universidades catalanas en las que se imparten estudios de Magisterio están debatiendo, en el seno del Programa de Mejora e Innovación de la Formación de Maestros (MIF) -un organismo en el que también está presente la Generalitat-, la posibilidad de que las personas que quieran ejercer como maestros en Catalunya acrediten una formación previa de 300 créditos universitarios, es decir, de cinco años de estudios. Esto significa que para ingresar en la carrera profesional de maestro de infantil o de maestro de primaria sería preceptivo haber cursado un máster, además de los actuales cuatro años de grado.

La propuesta de los cinco años o 300 créditos (similar a la formación que desde hace unos años se exige a los profesores de secundaria) se recogerá, muy previsiblemente, en un documento que consensuarán esta semana representantes de las facultades de Educación en el seno del MIF, según ha podido saber este diario. En principio, la medida cuenta con el apoyo de todas las universidades catalanas, que no han querido adelantar todavía en qué términos se concretará la propuesta, ni cuál sería su calendario de aplicación.

Prueba específica de acceso

El equipo del Programa de Mejora e Innovación de las Formación de los Maestros lleva más de tres años trabajando en la reforma de los estudios de Magisterio en Catalunya, una revisión que se puso en marcha para mejorar la preparación de estas figuras clave en la lucha contra el fracaso escolar.

En este tiempo, los esfuerzos se han concentrado, sobre todo, en el diseño de la prueba específica de ingreso a los grados de maestro, que el pasado septiembre, a modo de prueba piloto, se pasó a los estudiantes que este año cursan primero de Magisterio. La prueba, con preguntas de Lenguas y de Matemáticas, se aplicará por primera vez el próximo junio a quienes quieran ingresar en Magisterio.

Este planteamiento entronca con la propuesta que hace unos meses dio a conocer la Generalitat, que desveló que estaba estudiando el modo de implantar un nuevo sistema de prácticas para los futuros profesores de secundaria, inspirado en el MIR de los graduados en Medicina. La medida, que en principio se dijo que podría entrar en vigor el próximo curso 2017-2018, no ha vuelto, no obstante, a ser mencionada.

EN CENTROS INNOVADORES

“Los centros escolares en los que se desarrollan experiencias pedagógicas innovadoras" podrían ser los que acogieran a estos estudiantes, "para que, así, los nuevos maestros pudieran difundir las nuevas metodologías y propagarlas en otras escuelas en las que ejerzan una vez finalizados los estudios”, sugirió Joan Mateo, en aquel entonces secretario de Políticas Educativas de la Conselleria d’Ensenyament.

Con todo, admitieron tanto Mateo como Lluís Jofre, en ese momento director general de Universitats, había que solucionar cuestiones como la retribución de los profesores en formación y determinar quién se encargará de su tutorización.

La formación inicial de los docentes es estratégica en los países con mejores niveles educativos, como ha puesto de manifiesto esta semana la publicación del informe PISA. Tanto Singapur (que encabeza todos los 'rankings' del estudio) como Japón, Corea del Sur y Finlandia reclutan a los futuros maestros entre los estudiantes que se han graduado en el bachillerato con las mejores puntuaciones.