03 dic 2020

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Los trenes ya circulan por el túnel más largo del mundo, de 57 kilómetros

El San Gotardo, en Suiza, se ha abierto al tráfico ferroviario este domingo

Un tren de pasajeros entra en el túnel de San Gotardo, este domingo.

Un tren de pasajeros entra en el túnel de San Gotardo, este domingo. / AP / SAMUEL GOLAY

Los trenes han comenzado a circular este domingo por el túnel más largo del mundoel túnel ferroviario de San Gotardo, en Suiza, una infraestructura clave llamada a mejorar las comunicaciones entre el norte y el sur de Europa. El túnel enlaza a través de los Alpes las ciudades de Zúrich y Lugano y tiene una longitud de 57 kilómetros, casi cuatro kilómetros más que los 53,8 del túnel de Seikan, en Japón, y siete más que los 50 del túnel del canal de la Mancha, que une Francia e Inglaterra, ambos también ferroviarios.

El San Gotardo fue inaugurado el pasado mes de junio, pero no ha entrado en funcionamiento hasta este domingo. Los trabajos tuvieron un coste de casi 11.000 millones de euros y tardaron 17 años en completarse. Como obra es de aquellas que merece el adjetivo de faraónica: por ejemplo, ha supuesto la extracción de 13 millones de metros cúbicos de rocas, algo así como cinco pirámides de Keops. En su construcción se emplearon cuatro millones de metros cúbicos de hormigón y cada una de las cuatro tuneladoras utilizadas en los trabajos medía 410 metros. La previsión es que circulen a diario unos 250 trenes de mercancías a una velocidad de 100 kilómetros por hora, y casi 70 de pasajeros a 200 kilómetros por hora.

PRIMER TREN DE VIAJEROS

“¡Es Navidad!”, exclamó el responsable de los servicios ferroviarios suizos, Andreas Meyer, a la llegada a Lugano del primer tren que ha recorrido el túnel, uno cargado de viajeros, poco después de las ocho de la mañana. El San Gotardo no nació del capricho de ningún político, y sí de las movilizaciones de los habitantes de los valles suizos afectados por la congestión y la contaminación causadas por los túneles de carretera del Mont Blanc y del mismo San Gotardo. En los años 90 del siglo pasado llegaron a cortar carreteras y a organizar fuertes protestas hasta que lograron que el Gobierno convocara un referéndum; en la consulta, el túnel ferroviario obtuvo la aprobación popular.

No fue el único factor, sin embargo. Las autoridades dieron también un impulso decisivo a la obra a causa de la inseguridad que habían demostrado los grandes túneles para el tráfico rodado. Con pocos años de diferencia, el incendio de un camión en el túnel del Mont Blanc causó 39 muertos, y otro en el de San Gotardo, producto del choque de dos camiones, acabó con la vida de 11 personas.

En realidad, la nueva infraestructura lleva el nombre de túnel ferroviario base para diferenciarlo del inaugurado en el siglo XIX, que está situado a una cota mucho más alta. Con sus 15 kilómetros de longitud ostentó también durante muchos años el título de túnel ferroviario más largo del mundo, que ahora ha recuperado su sucesor.