segurida vial

El 2,5% de los niños que sufren un accidente no llevan sujeción

Trànsit advierte de que hay padres que se 'relajan' en tramos urbanos cortos

El SCT recuerda que las sillitas y los elevadores deben estar homologados

Una grúa recupera el coche accidentado en Susqueda, en el que murieron dos mujeres y una niña de un año.

Una grúa recupera el coche accidentado en Susqueda, en el que murieron dos mujeres y una niña de un año. / ACN / MARINA LÓPEZ

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DAVID GARCÍA MATEU / BARCELONA

Las vidas que quedan sobre el asfalto son lo más duro de los accidentes. Un golpe todavía más trágico si la pérdida es la de un menor, como ha ocurrido este martes en Susqueda, donde un niño de un año y dos mujeres (una de ellas embarazada) han perdido la vida después de que el coche en el que se desplazaban cayera por un terraplén. Ni el pequeño fallecido ni los otros tres que han resultado heridos viajaban con sistemas de sujeción. En ocasiones, el fatal desenlace se puede evitar, aunque hay familias que todavía hacen caso omiso de los sistemas de seguridad pasivos. En Catalunya, el 2,5% de los menores de entre 0 y 12 años que han sufrido un accidente de tráfico en lo que llevamos de año no llevaba ningún sistema de retención infantil.

LOS IRREDUCTIBLES

“En todas las normativas siempre hay un porcentaje de conductores que no cumplen”, apunta la directora del Servei Català de Trànsit, Eugènia Domènech. “Difícilmente encontramos una norma que tenga el 100% de seguimiento, pero este caso es especialmente sensible porque son niños que no pueden decidir por sí mismos”, critica. El número de menores sin sujeción que han tenido un siniestro en el vehículo que viajaban ha bajado respecto al año anterior en más de dos puntos (en el 2015 fue del 4,6%). Dato positivo sobre el que Domènech no quiere celebrar nada: “Es un porcentaje elevado en el sentido que los afectados son niños”.

Duelo en Salt

Alcalde, concejales y vecinos de Salt han secundado este miércoles un minuto de silencio por la muerte de la niña de un año y dos mujeres en el accidente ocurrido el día anterior en las inmediaciones del pantano de Susqueda. El ayuntamiento de esta población del Gironès, en la que reside la familia afectada, ha puesto a su disposición los servicios de atención psicológica para darles apoyo ante esta tragedia. Las tres menores que resultaron heridas siguen ingresadas en el Hospital Josep Trueta de Girona, una de ellas, de tres años, en estado grave.

Desde Trànsit afirman que los padres se suelen relajar más en los cascos urbanos que cuando efectúan trayectos por carretera. Al circular por la ciudad o el pueblo, la gente se confía al llevar una velocidad más reducida, pero un choque a 30 km/h puede ser igual de letal para el menor. Por este motivo, desde el departamento subrayan como “fundamental” el uso de las sillitas o elevadores en los menores.

SANCIÓN IMPORTANTE

En caso de no llevar los elementos de retención infantil adecuados, la 'infracción grave' será sancionada con 200 euros de multa y la retirada de tres puntos del carnet de conducir. Una pena que también se aplica si se lleva un menor en el asiento del copiloto, a no ser que el resto de plazas ya estén completas por otros pequeños y sus sillitas. En este caso, en cambio, no habrá retirada de puntos.

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La responsable de Trànsit incide en la necesidad de adquirir sistemas de protección homologados. Si la sillita no ha superado los controles correspondientes, la seguridad del elemento puede resultar nula. De hecho, las sillas elevadoras se debe ir cambiando progresivamente conforme el niño crezca, hasta superar los 135 centímetros de altura. Y en el caso que pese menos de 13 kilos, la silla debe ir de espaldas al sentido de la marcha. Una posición que pasa a ser recomendable cuando el menor pesa entre 9 y 18 kilos, por cuestiones de seguridad en caso de impacto. Además, los expertos apuntan que el sitio más seguro de un coche es la plaza central trasera.

Para comprobar que los padres cumplen con la normativa, los Mossos d'Esquadra realizan campañas preventivas sobre el estado de estos sistemas de seguridad a pie de carretera. Domènech insiste que se trata de una autoprotección que se debe tomar “como un hábito”, aunque sea en un trayecto muy corto. “El del martes, por ejemplo, fue un accidente que sirve para recordar que las desgracias no solo ocurren en la carretera, sino también en las pistas forestales”, detallaba.