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LA CALIDAD DE LA ENSEÑANZA

Informe PISA: la escuela española empieza por fin a salir de la mediocridad

España escala posiciones en el 'ranking' gracias en parte a la caída del promedio de la OCDE

Los alumnos mejoran en Comprensión Lectora y Matemáticas y retroceden en Ciencias

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / MADRID

Informe PISA: la escuela española empieza por fin a salir de la mediocridad

Después de 15 años de resultados decepcionantes, de recibir cinco suspensos seguidos cada vez que el informe PISA la examinaba, la escuela española por fin ha dado un salto. Y aunque no se puede hablar todavía de resultados excelentes (eso, reconoce el Ministerio de Educación, aún queda lejos), sí se puede afirmar que por fin el sistema educativo español se empieza a alejar de la mediocridad. Así lo pone de manifiesto, al menos, la radiografía realizada en el 2015 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre el nivel que tienen los estudiantes de 15 años en 72 países y que sitúa a España por primera vez por encima de la media en Comprensión Lectora, justo en el promedio de la OCDE en Ciencias y muy poco por debajo de este en Matemáticas.

"Estamos hablando de un sistema educativo que es un buen sistema; tal vez sea aún mejorable, pero los resultados son satisfactorios", ha destacado, sonriente, el ministro Íñigo Méndez de Vigo, en una primera valoración del informe PISA hecho público este 6 de diciembre del 2016. La sonrisa se le ha borrado ligeramente al titular de Educación cuando ha tenido que admitir que es cierto, también, que la media de la OCDE es algo más baja este año y que eso, claro, beneficia a España. "Pero dentro de esta situación general de descenso de la OCDE, España ha conseguido mejorar", ha puntualizado el director general de Evaluación y Cooperación Territorial del ministerio, José Luis Blanco.

Educación destaca la reducción del número de alumnos en el nivel más bajo, aunque admite que hay margen para mejorar en excelencia

También en Catalunya, la Conselleria d’Ensenyament ha celebrado los resultados por todo lo alto. Los estudiantes de esta comunidad se colocan por encima de la media de España, de la OCDE y de la Unión Europea, y experimentan uno de los avances más significativos del ‘ranking’ en Ciencias, con 12 puntos de mejora. Para la ‘consellera’ Meritxell Ruiz buena parte del logro es consecuencia del "modelo de enseñanza basado en competencias y resolución de situaciones complejas” que se aplica desde hace unos años en Catalunya. Muy distinto, ha insinuado, “de los modelos estándares" que quiere implantar la LOMCE.

SE LIMAN LAS DESIGUALDADES

“Uno de los aspectos a destacar es que se mejora desde abajo, es decir que son los alumnos que hasta ahora sacaban las puntuaciones más bajas los que más progresan”, destaca Ismael Palacín, director de la fundación Jaume Bofill, especializada en el análisis de los sistemas educativos. El avance se ha producido sin que la mejora haya supuesto aumentar las desigualdades entre estudiantes. "Al contrario, hemos comprobado que las autoridades educativas, especialmente las autonómicas, pero también la central, tomaron nota del alto porcentaje de alumnos rezagados que hubo en el PISA del 2012, y que han hecho un esfuerzo importante de mejora en ese sentido", ha destacado José Luis Blanco. "El reto aún pendiente -ha confesado- es la excelencia, donde todavía estamos por debajo de la media".

Uno de los problemas más graves del sistema educativo español es el “extraordinario porcentaje de alumnos repetidores”. Extraordinario, sí. Es el calificativo que utiliza la OCDE para advertir a España de las dificultades que supone tener a tantos estudiantes repitiendo curso. No solo porque la repetición incrementa el coste de la formación de un alumno, que también, sino porque el hecho de volver a estudiar unas mismas asignaturas no entraña una mejora. Los resultados de los repetidores, prosigue el informe español de PISA, “son significativamente peores que los de los no repetidores”.

En España, casi uno de cada tres alumnos de 15 años (el 31%) está repitiendo “por primera o por segunda vez” alguno de los cursos de la ESO, constatan los analistas educativos. “Son 19 puntos porcentuales más que el promedio de países de la OCDE y 16 más que en el conjunto de alumnos de la Unión Europea”, señalan también estos expertos. Y alertan: “La situación es preocupante en todas las comunidades, desde el 21% de Catalunya hasta el 40% de Baleares, aunque se observa una ligera disminución de estos porcentajes desde la edición del 2012”.  

Así las cosas, los estudiantes de 15 años españoles han obtenido una nota media en comprensión lectora de 496 puntos, tres más que el promedio de la OCDE, dos por encima de la media de la Unión Europea (UE) y ocho más que los jóvenes españoles evaluados en el informe PISA del 2012. El número uno mundial en esta materia es Singapur, con 535 puntos.

IGUAL EN MATES, PEOR EN CIENCIAS

En Matemáticas, "es la vez que España más se ha acercado a las medias internacionales", ha afirmado el director general de Evaluación. Pese al optimismo del ministerio, los 486 puntos obtenidos por los alumnos españoles en el PISA 2015 están cuatro puntos por debajo del promedio de sus compañeros de la OCDE y siete de los de la UE, y solo suponen una mejora de dos puntos respecto al 2012. Las mates, pues, siguen siendo una asignatura pendiente, la materia en la que España saca peor resultado.

Lejos todavía de los puestos que encabezan el 'ranking' -otra vez Singapur, Japón y Finlandia, además de Estonia-, la puntuación española en Ciencias, de 493 puntos, es discreta. Con todo, el ministerio, siguiendo su discurso de satisfacción por los resultados, ha querido insistir en que se trata de "la primera vez en la historia que España consigue situarse a la altura de la OCDE en esta disciplina", ha resaltado José Luis Blanco.

Méndez de Vigo defiende el modelo actual como un buen punto de partida para el futuro pacto de Estado de educación

¿De quién es el mérito de lo ocurrido? "Desde luego -se ha apresurado a decir el ministro- hay que dar un reconocimiento a la labor que han hecho los maestros". Ha sido su compromiso, ha insistido, el que ha permitido salvar los trastos durante estos años de recortes en educación. "Esto no significa -ha agregado- que no se tenga que hacer a partir de ahora un mayor esfuerzo inversor".

El titular de Educación ha aprovechado para arrimar el agua a su molino y defender la validez del sistema actual, como punto de partida para el pacto de Estado de educación en que han empezado ya a trabajar fuerzas políticas en el Congreso. Con estos resultados, "no hay que hacer tabla rasa, porque la escuela actual es buena", ha dicho. Este acuerdo deberá garantizar también la financiación, porque no puede ser que un sector estratégico para un país como la educación siga estando expuesto a los vaivenes de las disponibilidades presupuestarias.

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