28 may 2020

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Freno al negocio de las noticias falsas en internet

Varias webs hicieron dinero difundiendo bulos que favorecieron la elección de Donald Trump como presidente de EEUU

En España se han usado grupos de páginas y perfiles falsos en redes sociales para favorecer productos, personas e ideas

Carmen Jané

Seguidores de Donald Trump, en Nueva York.

Seguidores de Donald Trump, en Nueva York. / AP / Richard Drew

Donald Trump daba tanto juego a las televisiones, las webs y los diarios, que los medios le hicieron la campaña gratis. Pero también hubo gente que se aprovechó de su tirón mediático para hacer dinero a su costa. En Velnes, Macedonia, unos jóvenes crearon una red de 150 blogs en inglés con noticias falsas que supieron posicionar en Google y viralizar a través de Facebook y Twitter. Y en Estados Unidos, profesionales del fraude lograron buenos dividendos en forma de publicidad 'on line' propagando bulos. Pero no solo ganaron mucho dinero con sus historias inventadas, además contribuyeron a la victoria del candidato republicano.

Velnes es un sinónimo hoy de cómo engañar a la gente a través de internet. Pero no es el único, ni el primero, ni siquiera el mejor ejemplo. Paul Horner, creador de varias webs de noticias falsas, se atribuyó directamente el éxito electoral del magnate en una entrevista al 'Washington Post'. Entre sus 'creaciones', que Obama planeaba revocar el resultado electoral si le era adverso. Desde Velnes habían anunciado el falso apoyo del papa Francisco a Trump, cuando el pontífice había considerado "poco cristianas" algunas de sus propuestas. Todo salió bien posicionado en Google y se compartio en Facebook y Twitter, a veces por miembros del equipo del candidato republicano.

Horner es un veterano de los bulos en la red. Se ha hecho pasar por Bansky, ha inventado historias sobre South Park y asegura que escribe sátiras que la gente cree. En esta campaña, admite haber ganado 10.000 euros con los anuncios que alojaban una decena de webs en las que publicaba noticias inventadas, por las que ahora dice que “se siente mal”.  

Pero la historia del bulo tampoco comenzó con internet. Joey Skaggs, un artista que el pasado 30 de octubre visitaba Barcelona invitado por el festival The Influencers, acaba de presentar un documental en el que recuerda cómo engañaba a medios de comunicación y al público en EEUU en los años 70. Las reacciones de la gente y de los medios, cuando descubrían el engaño, las utilizaba después para denunciar la ingenuidad general.

REQUISITOS DEL BULO

“Skaggs siempre decía que la gente no quiere saber si una historia es cierta o no, les basta con que encaje con ellos”, cuenta Oscar Coromina, profesor de Ciencias de la Comunicación en la Universitat Autònoma de Barcelona, que considera que para que un contenido sea viralizable requiere humor, que el contenido sea simple, que venga de alguien de confianza, que se dirija a las emociones y que se inste a compartirlo. “Todos queremos demostrar que somos los mejores, los más listos y los que estamos mejor informados para ganar reputación social, y no nos paramos a comprobar nada”, afirma.

En España y en todo el mundo, se ha dado casos de viralidad de noticias falsas (la sátira es otra cosa), aunque en un porcentaje mucho menor que en las últimas elecciones de EEUU, cuando los mecanismos de internet y de las redes sociales han contribuido al paroxismo. Uno de los instrumentos han sido las 'redes de bots' (perfiles falsos en Twitter) y otro, las redes de blogs, páginas creadas a propósito para vincularse entre ellas que sirven a los intereses de quien pague mejor.

“Los chicos de Macedonia son unos aprendices. Las redes de blogs son la corteza de algo mucho más grande. Si se hace bien, nadie se entera de cómo se han creado. Son herramientas para controlar el pensamiento global”, afirma Romuald Fons, fundador de BigSEO y creador de redes de blogs propias y por encargo.

PROMOCIONAR WEBS

La intención de estas redes es posicionar determinadas webs en los primeros puestos de los resultados de búsqueda de Google. Antes se hacía mediante las llamadas "granjas de enlaces", páginas con muy poco texto, mucha publicidad y muchos enlaces que no ofrecían contenido interesante para el usuario. Fueron útiles hasta que Google empezó a penalizarlas y a excluirlas de sus resultados de búsqueda. 

Se sustituyeron por las redes de blogs, páginas con contenido relevante que se pueden usar para primar determinadas informaciones, limpiar la reputación de alguien creando nuevo contenido que oculte el anterior (un 'derecho al olvido' hecho en casa), hundir o promocionar candidatos, o simplemente hacer dinero. "Pero como los internautas muchas veces comparten en Facebook y luego buscan en Google, es importante que salgan resultados parecidos en ambos", señala Fons.

Las webs de una red de blogs, bien posicionadas, reciben tantos clics que la publicidad resulta rentable a sus creadores. “Hay inversores que están comprando redes de blogs para sacar un beneficio monetario, pero como hay que mantenerlas, escribiendo contenido, actualizándolas y manteniéndolas vivas, pues acaban contratando servicios de mantenimiento”, afirma Romuald Fons.

TIENDAS CON PREMIO

Otra de las funciones las redes de blogs es para ganar dinero con publicidad y ventas, promoviendo productos con enlaces a tiendas conocidas como Ebay o Amazon, que pagan comisiones por cada cliente que les llega a su red. “Solo hay que crear una web atractiva, con un dominio que se pueda posicionar bien y nutrir la tienda de buenos productos”, explica Miguel Pascual, de la agencia de SEO Interdigital. Google ahora también va contra ellas. 

En las últimas elecciones municipales, el centro tecnológico Eurecat creó un sistema para estudiar cómo se difundían los mensajes políticos. "Nos dimos cuenta de que seguían perfiles concretos. Tenían un solo emisor, se difundían muy rápido pero también agotaban el mensaje muy pronto, porque la gente se daba cuenta de que era falso", señala Diego Saez, investigador en big data de Eurecat.