10 jul 2020

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La jueza de violencia machista traslada el caso de la explosión de Premià a un juzgado ordinario

La magistrada entiende que todavía no hay pruebas que vinculen al marido con la deflagración a pesar de que reconoce que fue intencionada

GUILLEM SÀNCHEZ / BARCELONA

La expareja de la mujer fallecida en la explosión de Premià intenta escapar del incendio refugiándose en el balcón. / ENRIQUE GONZÁLEZ

El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) ha informado de que la jueza de Violencia sobre la Mujer de Mataró ha decidido devolver la instrucción sobre el caso de la explosión de gas de Premià de Mar, ocurrida el pasado 18 de septiembre y a consecuencia de la cual una pareja perdió la vida. La magistrada entiende que de la información que hay en la causa “se desprende la intencionalidad de la explosión, pero no hay ningún elemento que permita relacionar la intencionalidad con el marido de la mujer”, han explicado portavoces del alto tribunal.

La jueza ha tomado esta decisión tras analizar el informe de los bomberos y el que redactaron los Mossos tras llevar a cabo una inspección ocular del inmueble en el que se produjo la deflagración. En este informe policial, según adelantó este diario el pasado 25 de octubre, los investigadores de la policía catalana concluyen que la explosión fue provocada, ya que se han encontrado evidencias de que la tubería de gas que iba a la caldera fue manipulada para provocar la fuga a partir de la cual se originó la explosión.

VÍA PENAL AGOTADA

Los Mossos consideran que el principal sospechoso del crimen es el compañero sentimental de la mujer fallecida. Este hombre, José María (Chema), también terminó muriendo dos semanas más tarde debido a las heridas que sufrió durante la deflagración. Por este motivo, la vía penal de esta investigación ha quedado agotada.

Con el resultado de este informe se corroboró algo que el entorno de conocidos tanto de María José, la víctima, como de Chema, el sospechoso, ya apuntaron desde el primer momento: podía tratarse de un crimen machista. Pero con la muerte del sospechoso, antes de ser interrogado,  se desvaneció el camino más corto para averiguar si la etiología de la explosión era accidental o provocada.

La noche anterior a la explosión, Chema estuvo bebiendo en un par de bares de Premià, e incluso una de las personas que entonces coincidió con él grabó un vídeo en el que aparece visiblemente ebrio bailando en solitario. Un testimonio de la escena explicó a este diario que Chema se despidió de un cliente con estas palabras: "Este abrazo que te doy será el último, la voy a liar". El cliente le pidió que se tomara las cosas con calma porque tenía "una mujer que valía mucho" en casa. Chema le respondió: "De puertas adentro, las cosas no son lo que parecen".

AVISO A LOS MOSSOS

El mismo testimonio se apresuró a remarcar que nadie en el bar dio ninguna importancia a aquellas palabras de Chema. Sin embargo, al despertar al día siguiente y descubrir que María José había fallecido en una violenta explosión en la que el hombre había resultado gravemente herido, la cosa cambió.

Este cliente se dirigió a los Mossos d’Esquadra para poner en conocimiento de estos la última conversación que mantuvo con Chema. Fue uno de los que alertó a los investigadores desde el primer instante de que detrás de la deflagración aparentemente accidental podía ocultarse el cumplimiento de la amenaza de Chema

Además de cobrarse dos vidas, la explosión del bloque de Premià dejó heridas a 17 personas (todas ya con el alta médica) y mantiene desalojadas a 36 familias. En el recuerdo del suceso queda la imagen de un hombre desnudo colgado en la cornisa de un segundo piso. Desde los balcones contiguos, los vecinos grabaron vídeos mientras le pedían que resistiera. El hombre era Chema.