02 abr 2020

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Anna Mulà: "Estamos tranquilos, las corridas no volverán a Catalunya"

Entrevista con una de las artífices del veto de los toros, al frente de la plataforma Prou

SÍLVIA BERBÍS / TORTOSA

Anna Mulà.

Anna Mulà. / XAVIER GONZÁLEZ

Anna Mulà fue una de las artífices de la prohibición de las corridas de toros en Catalunya. Al frente de la plataforma Prou, cargó de argumentos legales a la amplia base social que firmó la iniciativa legislativa popular (ILP) que logró acabar con la tauromaquia en Catalunya.

-¿Qué comportaría la derogación de la prohibición por parte del Tribunal Constitucional, seis años después de esa victoria de la plataforma Prou? Sería la evidencia de que se habría tomado una decisión no estrictamente jurídica sino política, que además atentaría contra un proceso transparente e impecable de participación ciudadana, un ataque a un ejemplo modélico de democracia que nunca antes se había dado en este país.

-Y ¿cómo entiende que pueda llegar ahora, seis años después? Existe un clima propicio que hace que el PP se sienta reforzado para sacar este tema por razones políticas disfrazadas de razones de carácter jurídico.

-¿Esta nueva colisión hiere especialmente por tratarse de un tema con un sensible fondo identitario? La plataforma Prou no entró en el debate identitario para conseguir la prohibición de los toros y tampoco creemos que ahora influya esa percepción. Lo importante es el hecho.

-Entonces, ¿a qué clima se refiere? Se pretende recuperar un espacio perdido para intentar que no continúe la decadencia que se inició jurídicamente con la ley catalana, aunque socialmente esa decadencia ya había empezado antes. En el resto de España asistimos a un aumento de la conciencia ciudadana contraria a los toros, existe una falta de relevo generacional, se traslada una imagen negativa en el extranjero por mantener una actividad cruel, y ante la progresiva decadencia, parece lógico aunque ilegítimo que se pretenda recuperar espacios perdidos a través de una sentencia política y no jurídica. Pero las comunidades autónomas que encarrilan la prohibición no deben sentirse influenciadas.

-¿Cómo responderá la plataforma Prou, llegado el caso? Intentaremos que no regresen las corridas y lo haremos denunciado ante instancias internacionales la vulneración de los derechos democráticos de participación ciudadana ejercidos.

-Jurídicamente, ¿cómo pueden combatir la derogación? Como plataforma tenemos mucha tranquilidad: las corridas no volverán a Catalunya. Hay muchos argumentos jurídicos. El Consell de Garanties Estatutàries refrendó la constitucionalidad de la ley una semana antes de su aprobación. Existen precedentes. El Parlament de Catalunya ya prohibió en el 2003, a través de la ley de protección de los animales, el acceso de los menores a las plazas, y el Constitucional no se opuso a esta prohibición porque no se impugnó. Es una reflexión. También quiero apuntar que la Generalitat tiene competencia exclusiva en materia de espectáculos públicos, y también los aspectos de protección de los animales está considerado en el Estatut. Por el contrario, ni la Constitución ni la ley 18/2013 que declaró los toros patrimonio cultural reservaron la regulación de los espectáculos taurinos al Estado. Y además, Barcelona tiene una ordenanza que prohíbe las corridas, y la Monumental es la única plaza donde teóricamente podrían volver, así que estamos muy tranquilos.

-¿Qué postura confía que tome el Govern de la Generalitat? Creo que el Govern sería favorable a nuestra posición.

-Catalunya ya había superado el debate de las corridas y se había abierto el de los 'correbous'. ¿Les distrae esta situación? Efectivamente, estábamos ya en otros debates, la sociedad catalana nos lo pide.