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LA DENUNCIA DE LAS VÍCTIMAS

Jordi Ballart: "Me llegaron a enviar fotos con cuchillos"

El alcalde de Terrassa ha denunciado amenazas e insultos homófobos en Twitter y Facebook por cambiarle el nombre a una calle

CARMEN JANÉ / BARCELONA

Imagen de archivo: Jordi Ballart, exalcalde de Terrassa, en el ayuntamiento.

Imagen de archivo: Jordi Ballart, exalcalde de Terrassa, en el ayuntamiento. / JOSEP GARCIA

-¿Se meten mucho con usted en las redes sociales? Bastante. Desde que fui elegido alcalde es el pan nuestro de cada día. Supongo que es el precio a pagar por estar en las redes sociales. Pero el caso más grave fue este verano, cuando ya no solo fueron insultos desde cuentas anónimas sino amenazas directas de personas con nombre y apellidos. Entonces dije basta y decidí denunciarlo ante la policía.

-Cambió el nombre de una calle dedicada hasta entonces a un voluntario de la División Azul. ¿Qué provocó? Recibí muchas burlas homófobas, además de críticas a la gestión municipal, aunque esas las admito. Pero hubo muchas palabras fuera de lugar sobre mi condición sexual. No me escondo por ser homosexual, pero en ningún momento he hecho bandera de ello porque considero que es un tema personal.

-¿Quiénes eran los insultadores? Cuentas con nombres y apellidos de personas vinculadas a grupos de extrema derecha, que no tienen ningún problema en enseñar la cara y el nombre. 

-¿Solo en Twitter? No. Fueron mensajes por Twitter y por Facebook, incluso privados. Me llegaron a enviar fotos con cuchillos. Los 'trolls' molestan, se burlan, pero no amenazan con cortarte el cuello. Ya recibí otra oleada de ataques en el 2013, y también la denuncié.

-¿Cómo reaccionó la comunidad? Hubo una oleada de solidaridad ante los insultos, y eso fue muy gratificante, pero también hubo muchos más mensajes homófobos. Todavía hay mucha gente que te insulta por ser homosexual, hasta por la calle. 

"El sistema de denuncia de las redes sociales no funciona"

-¿De qué volumen hablamos? Era un 15 de agosto, un día con pocas noticias, así que durante unas horas tuvo bastante repercusión. El mensaje que puse de denuncia tuvo más de 800 retuits. Pero después de las primeras horas de solidaridad, la gente se olvida.

-¿La víctima está muy sola? En el primer momento no, pero después hay mucha incomprensión. Hay una ley contra la homofobia que prevé sanciones administrativas pero se queda en buenas palabras. El sistema de denuncias de las redes sociales no funciona. Los perfiles vuelven una y otra vez con la misma o con otra identidad, y aún más agresivos. Facebook me llegó a enviar mensajes diciendo que no tenían motivos para eliminar un perfil porque no eran insultos directos. 

-¿Ser alcalde ayuda en la denuncia? Recibes muchos más apoyos que otra persona en la misma situación. Me escriben jóvenes que viven su sexualidad a escondidas. Hay una parte positiva en todo esto, que es que puedes ayudar a otras personas que no saben cómo gestionar el tema. 

-¿Qué puede hacer el usuario de redes sociales? Ser más valiente y denunciar ante cualquier autoridad. Luchar contra la discriminación y la homofobia no es una moda, hay que aplicar las leyes. Y tendría que haber más controles en las redes, no sé si incluso que esté la policía en las redes, como está en otros ámbitos de la vida ciudadana, como la vía pública o un evento. Hay grupos de Facebook públicos y muros abiertos. Y falta más comprensión y sensibilidad por el tema en ámbitos policiales.

"Los usuarios tienen que ser más valientes y denunciar ante la autoridad"

-¿Las empresas de redes sociales se lo toman en serio? Aún falta. Hay que poner límites. Hay cosas que es intolerable que pasen. Te llegas a plantear si hay que cerrar el perfil que mantienes como político para ser transparente y próximo a la ciudadanía, pero por el que pagas un precio muy alto. La gente ‘normal’ no tenemos que retirarnos.

-Al PSC y al PSOE, ¿también les han llovido insultos? Hay muchos 'trolls' de partidos políticos que en casos así se activan. Alguien debería planteárselo. Se meten con las personas por su apariencia, por su aspecto, por su sexualidad… Todo vale para desgastar.

-Hemos visto bromas de todo tipo. ¿Hasta dónde pueden llegar? Hasta donde no falten al respeto a la dignidad de la persona. Se puede ser más guapo o más feo, pero todos somos humanos.