10 jul 2020

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El acuerdo del clima de París, a punto de la ratificación

La UE da luz verde a la confirmación de los compromisos contra el calentamiento global

Si India da el paso este fin de semana, el pacto ya estará bendecido

SILVIA MARTINEZ / BRUSELAS

Una central energética alimentada con carbón, en Polonia.

Una central energética alimentada con carbón, en Polonia. / KACPER PEMPEL

Había cierta incertidumbre sobre la postura que tomaría Polonia, pero finalmente Varsovia ha dejado de lado sus reservas iniciales y los 28 ministros de medioambiente de la Unión Europea han dado vía libre unánimemente a la ratificación del acuerdo sobre el cambio climático de París. Tras el reciente aval de China y Estados Unidos, dos de los principales países contaminantes del mundo, la Unión Europea no quería quedarse atrás en sus compromisos y de ahí que haya optado por un procedimiento inédito y acelerado para llegar a la próxima cumbre del clima de Marrakech -entre el 7 y el 18 de noviembre- con un mensaje fuerte del bloque europeo.

“Lo que algunos creían imposible es ahora una realidad”, valoraba satisfecho en su cuenta de Twitter el presidente de la UE, Donald Tusk. “Dicen que Europa es muy complicada para ponerse de acuerdo con rapidez. La decisión de hoy muestra de lo que va Europa: unidad y solidaridad. Estamos llegando a un periodo crítico para un acción decisiva sobre el clima”, anunciaba el comisario de clima y energía, Miguel Arias Cañete. “Esta decisión aumenta la probabilidad de que la próxima conferencia de las partes que se celebrará en Marrakech en noviembre tenga éxito”, añadía el ministro eslovaco y presidente de turno del consejo.

La próxima etapa ahora será la aprobación de la decisión en el pleno del Parlamento Europeo este próximo martes 4 de octubre, tal y como ha anunciado el portavoz del presidente Martín Schulz. Si recibe vía libre, un día después, el consejo podrá concluir el trámite por procedimiento escrito y estará en disposición de depositar la ratificación del bloque europeo ante Naciones Unidas, un paso necesario para que el compromiso tenga aval legal.

El objetivo del pacto pos-Kioto, cerrado en diciembre del 2015 en la capital gala, es mantener el aumento de la temperatura mundial por debajo de 2 grados respecto de los niveles preindustriales y redoblar los esfuerzos dirigidos a limitar dicho aumento a 1,5 grados. Según lo comprometido, la entrada en vigor del pacto tendrá lugar 30 días después de alcanzar un doble objetivo: la ratificación en al menos 55 países que representen como mínimo el 55% de las emisiones mundiales.

ESTADO DE LA RATIFICACIÓN

Hasta ahora, hay 61 países firmantes que ya han concluido el proceso pero solo representan el 47,79% de las emisiones. Esto significa que si quieren sorprender en Marraquech con un gran gesto político en la lucha contra el cambio climático es necesario lograr nuevas ratificaciones de países que sumen al menos un 7,21% adicional. Europa representa el 12% de las emisiones de gases con efecto invernadero del planeta pero a título individual solo hay siete Estados miembros que han concluido el proceso. Se trata de FranciaAustria, EslovaquiaHungríaAlemaniaMalta y Portugal este mismo jueves, que suman entre todos ellos un 4,57% de las emisiones y cuya ratificación aún no ha computado la ONU. Un porcentaje insuficiente si no fuera porque se espera que India (5,1%) formalice también este domingo la ratificación, lo que permitiría superar el umbral del 55%. Además, Canadá también ha anunciado su intención de hacerlo pronto.

Hay otros países que mantienen su compromiso de cumplir lo antes posible. Este es el caso de Luxemburgo que aspira a concluir el trámite antes del inicio de la cumbre. La ministra española en funciones, Isabel García Tejerina, ha indicado por su parte que España tiene “todo preparado” a nivel administrativo para ratificarlo. Polonia, uno de los países que más pegas habían puesto, había reclamado garantías a sus socios sobre la manera en la que se repartirá el esfuerzo pero finalmente la declaración final pactada ha sido suficiente y avalada por los 28.

Si la UE, que ha negociado en nombre de todos los Estados miembros el acuerdo, no ratifica el pacto en el momento de su entrada en vigor no podría participar en la primera reunión que podría tener lugar durante la conferencia de Marrakech. “La ratificación no es el objetivo final. Ahora hace falta aplicarlo”, ha advertido el comisario Arias Cañete.

Acuerdo de París: solo un primer paso

1. ¿CUÁLES SON LOS PLAZOS PARA LA RATIFICACIÓN? El acuerdo alcanzado el pasado diciembre en París, que estaba abierto a la firma de los países y la UE a partir del pasado 22 de abril, entrará teóricamente en vigor cuando lo ratifiquen al menos 55 partes de la Convención de la ONU sobre Cambio Climático (UNFCCC), siempre que aglutinen un mínimo del 55% de los gases industriales de efecto invernadero. Por ahora, sin contar los países de la UE, ya son 61 que suman el 47,7% de las emisiones. Tienen de plazo hasta el año 2020.


2. ¿CUÁL ES EL OBJETIVO ESENCIAL DE PARTIDA? Según el acuerdo de París, la comunidad internacional se compromete a hacer todo lo posible para evitar que las temperaturas medias mundiales aumenten más de dos grados con respecto a los niveles anteriores a la revolución industrial y “quiere seguir esforzándose” por limitar el incremento a 1,5º, tal como exigen, entre otros, los países más vulnerables del océano Pacífico, muy sensibles al aumento del nivel del mar. El segundo objetivo es extraordinariamente difícil si se tiene en cuenta que las temperaturas ya han aumentado 0,9º.


3. ¿CÓMO SE LOGRARÁN LAS METAS? De los casi 200 países miembros de la UNFCCC, 186 presentaron voluntariamente en París medidas para, en el horizonte de los años 2025-2030, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero o bien, dependiendo del caso, aumentarlas a un ritmo más lento de lo que lo hacían hasta entonces. No será un esfuerzo solo para los ricos, como sucedía en Kioto, sino para todos. Eso sí: aunque esta es la base de trabajo, no es suficiente para lograr el objetivo de los dos grados.


4. ¿HAY POSIBILIDAD DE MEJORAR LOS RESULTADOS? El acuerdo de París creó un mecanismo de revisión de los compromisos anunciados, también voluntario, para observar si el esfuerzo es suficiente para limitar las emisiones globales y estabilizar las temperaturas. Para empezar, se emplaza al IPCC, el grupo de expertos en clima de la ONU, a realizar un análisis de la situación en el 2018. Los países deberán presentar un primer balance en el 2023 y, cada cinco años, endurecerlo en función de la evolución del clima. Las oenegés ecologistas consideraron que, al margen de la voluntariedad, se pondrá en marcha demasiado tarde.


5. ¿QUÉ GRADO DE OBLIGATORIEDAD TIENE EL ACUERDO? De acuerdo con el texto aprobado en París, los compromisos de los países para reducir gases de efecto invernadero no serán jurídicamente vinculantes, tal y como solicitó Estados Unidos para evitar el riesgo de que el acuerdo sea rechazado por el Congreso, de mayoría republicana y opuesta a las medidas de transición energética puestas en marcha por Obama. Sin embargo, sí será obligatorio para los países presentar contribuciones climáticas cada cinco años, que serán evaluadas de forma transparente.