24 sep 2020

Ir a contenido

AUGE DEL TURISMO EN LAS ISLAS

Récord de turistas en Baleares: "Se nos van a caer los turistas al mar"

Las Islas Baleares rompen todos sus récords y destruyen el mito de que la presencia de los Reyes era el mejor gancho

Emilio Pérez de Rozas

Ambiente de playa en Palmanova, en Calvià.

Ambiente de playa en Palmanova, en Calvià. / EMILIO PEREZ DE ROZAS

José, Alba y su pequeño Unai llegaron el martes al aeropuerto de Son Sant Joan y lo tenían todo listo, atado y bien atado (perdón, pagado) para pasarse una semanita de relax en Cala Mandia (Mallorca) en un estupendo hotel de cuatro estrellas, el Blau Punta Reina Resort. Pero nada más llegar, ¡zas!, cambio de planes. No irían a Cala Mandia. Ni siquiera al Punta Reina. Irían a Porto Petro y ganarían una estrella, de 4 a 5, de una piscina a tres. Y, sí, han acabado, felices (sin pagar un euro más) en el Blau Porto Petro. A eso se llama ‘overbooking’ y una gran solución, pero no todo es así, no. La superpoblación de Mallorca no siempre acaba con tanta felicidad. O suerte. O piscinas.

 “Se nos van a caer los turistas al mar”. Las cifras están hundiendo la isla de la calma. Mallorca, Eivissa, Menorca y la diminuta Formentera, tomada, colonizada, por los italianos y los ricos propietarios o alquiladores de megayates en plan Leo Messi y Cristiano Ronaldo, han convertido este verano en el momento más triunfante desde que estalló la crisis en el 2007.

A Baleares, por generalizar, le sobran de todo. El sueldo medio ha crecido un 1,7%; donde en el 2012 habían 42.862 empresas, ahora hay 46.719, casi las 47.952 del fatídico 2007. La cadena de hoteles Meliá anuncia su regreso al Ibex-35, 13 años después de abandonarlo. Han disminuido en un 46,7% los hogares que tenían a todos sus miembros en el paro, de 37.200 han pasado a 19.800. El comercio balear ha aumentado en un 8,6%, sin duda, la tasa más alta de España. En agosto de 1997, en las islas habían 1.023.769 personas y este agosto, dicen, cuenta, superarán el 1,5 millones. Lo crean o no, créanlo, créanlo, este año (hasta octubre) pasarán por el aeropuerto de Son Sant Joan 26,4 millones de personas, 4,3 millones más que el año pasado y las conexiones con Gran Bretaña Alemania han crecido en un 18%.

Mallorca está ‘on fire’, como nunca. O como siempre. Y mira que había gente, mucha gente, tanta como para animar a los empresarios mallorquines a comprarle un yate al Rey (el ‘Fortuna’, que, por cierto, ahora está pendiente de contar con el permiso para poder convertirse en chárter), que creía que, desaparecida la familia real de la isla, aquí no vendría ni Dios. Pues ahora, sin rey, ni reina, ni infantas, ni princesas y con Marivent a punto de ser abierto al pueblo (aún se resisten, aún), la isla está rompiendo todos los récords habidos y por haber. Y, encima, ingresando este año más de 60 millones de euros por la ‘ecotasa’, perdón, perdón, por el Impuesto de Turismo Sostenible, entre 0.5 y 2 euros por turista al día, dependiendo si estas en un camping, yaye, hotel o piso de alquiler.

MÁS DE 800 HOTELES

La Eurocopa de naciones, encima, ha adelantado la temporada aún más. El Arenal y, muy especialmente, Magaluf y sus terrazas cerveceras se convirtieron en los mejores y más bebibles estadios de la competición futbolística, donde alemanes e ingleses celebraron los partidos hasta que Portugal se hizo con el título. Y, sí, destrozaron bastantes cosas, pero todo se da por bien empleado. El caso es llenar, a tope, los más de 800 hoteles (en 1995 había 560) y rentabilizar las 288.578 plazas (en 1995 había 173.539), más, dicen, las 120.000 plazas de alquileres alegales. Y es que en la isla no solo hay plazas alegales, también hay hasta 40.000 coches de alquiler, de los 90.000 que circulan por la isla, que nadie sabe de donde han salido.

Ni siquiera el 'brexit' parece inquietar al turismo balear, pese a que la economía británica (y la devaluación de la libra) ha sufrido el mayor retraso, desde el 2009. Los ingleses son, después de los alemanes, los que más viajan a las islas, pero, en junio, su presencia en Mallorca era 11 puntos por encima del 2015, contribuyendo a que la isla estuviese en un 92% de su capacidad hotelera. “Los turoperadores ya ni preguntan el precio, ni discuten, lo único que quieren es recuperar en Mallorca el dinero, los millones de euros que han perdido en Turquía, cuya inestabilidad ha supuesto un caos para ellos”, explica Antoni Mayol, presidente de los hoteleros de Peguera, que recuerda que las islas sigue siendo el destino preferido del 50% de los alemanes, el 35% de los italianos y el 30% de los británicos.

Baleares lleva más de tres años liderando la bajada del desempleo en toda España, así como la creación de puestos de trabajo. Los contratos temporales convertidos en indefinidos en Baleares, durante el primer semestre del año, ha experimento el mayor incremento desde el 2007, en el que arrancó la crisis. Tanto que el presidente del PP balear, Miguel Vidal, criticado por algunos por haberse puesto un sobresueldo de 24.000 euros anuales, ha llegado a justificar dicho ‘completo’ diciendo que “cualquier camarera de piso de Mallorca cobra más que yo por dedicar las 24 horas al partido”.