CONTRA LA PRECARIEDAD

Barcelona, Badalona y Sabadell impulsan un congreso contra la pobreza energética

La cita abordará el problema desde el punto de vista ético, jurídico y reivindicativo

Los ayuntamientos de Barcelona, Badalona y Sabadell tienen previsto celebrar los días 3 y 4 de noviembre el Primer Congreso Catalán de Pobreza Energética, una reunión inimaginable hace diez años, antes del estallido de la crisis, pero indispensable ahora, cuando según las estadísticas oficiales un 10,9% de los hogares catalanes no pueden mantener la vivienda a una temperatura adecuada en invierno porque no pueden asumir el coste de la factura de la eletricidad y el gas.

El congreso pretende ser un punto de encuentro entre profesionales de los distintos sectores que combaten este problema y, también afectado, con el proósito de abordar los aspectos, jurídicos, reivindicativos y éticos de la pobreza energética. Según el concejal de Sostenibilidad de Badalona, Joan Berlanga, la intención es que la reunión marque “un punto de inflexión” en la actuación frente a esta injusticia.

CONTRA LAS EMPRESAS ELÉCTRICAS

Felisa Pérez, representante de La Mesa de Entidades del Tercer Sector, ha expuesto que “la disminución de la capacidad energética  afecta cada vez a más familias y es un problema derivado de la crisis económica”.

Hasta el momento, las diferentes entidades públicas habían hecho frente a este hecho ofreciendo ayudas para pagar las deudas contraídas con las compañías facturadoras, pero el teniente de alcalde y regidor del área de Badalona, Àlex Mañas, asegura que este tipo de actuación sólo sirve “para engordar el problema”. Cree necesaria la creación de normativas, como la ley 24/2015, para mejorar la situación de las familias mediante la prevención y hacer frente a las compañías eléctricas, ya que la electricidad es un servicio esencial del que depende la garantía de muchos derechos sociales.

PROBLEMA ESTATAL

En este aspecto, el congreso tiene como prioridad hacer visible esta realidad y lograr la atención y apoyo de la Generalitat y de otras Instituciones estatales y convertirse en la semilla de un cambio social que sirva, a su vez, para controlar las malas praxis de las grandes corporaciones de distribución y facturación eléctrica.

INICIATIVA SOSTENIBLE

El año pasado ya se puso en marcha en Barcelona un proyecto piloto para entender mejor este problema, con el que se ha ayudó a mejorar la situación de decenas de familias. El ahorro que se consiguió de media era superior a los 300 euros mensuales por vivienda.

La mejora de la gestión eléctrica también supuso la reducción del porcentaje de emisiones de CO2, lo cual también supone un beneficio a nivel ecológico, ha contado la diputada del área de Bienestar Social de la Diputación de Barcelona, Maite Fandos.

CAMINO A LA MEJORA

La Diputación de Barcelona pretende extender esta iniciativa de actuación a otros municipios y ayuntamientos de Cataluña.

No obstante, todavía no hay una respuesta absoluta para emprender una dirección hacia la mejora: hace falta mucha investigación para poder comprender mejor qué efectos tiene este tipo de pobreza y crear unos parámetros para que las administraciones puedan detectar los diferentes casos.

De esta forma se podrá ofrecer ayuda de una manera más rápida y efectiva, ha explicado Cristina Ramos, directora de proyectos de la ONG Ecoserveis, y ha añadido que hay “muchos retos que abordar” desde un sentido económico, social y sostenible.