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Las negociaciones entre la UdL y los estudiantes encerrados se enquistan

El equipo directivo ha emplazado a los universitarios a plantear esta misma tarde un nuevo acuerdo

LAURA BIELA / LLEDIA

Estudiantes de la UdL, durante la protesta el pasado miércoles.

Estudiantes de la UdL, durante la protesta el pasado miércoles. / RAMON GABRIEL

El conflicto entre los alumnos que okupan la Facultad de Letras desde el pasado 17 de mayo y el equipo rectoral de la Universitat de Lleida (UdL) sigue encallado. Los estudiantes continúan sin aceptar el punto 3 del acuerdo, en el que se comprometen a respetar el libre ejercicio de la actividad docente y académica del conjunto de profesores y estudiantes, una condición que fijó desde el primer momento el consejo de dirección para llegar a un acuerdo.

"Pedimos a las personas que ocupan ilegalmente el rectorado que lo desalojen", ha afirmado el rector de la UdL, Roberto Fernández, tras el consejo extraordinario de gobierno, que se alargado durante más de tres horas. En él han participado miembros del PAS -Personal de Administración y Servicios- y por primera vez estudiantes. Concretamente seis, tres de los cuales forman parte de la ocupación.

Y tras escuchar todas las voces implicadas en el conflicto, "la última palabra la tiene ahora el equipo directivo", ha afirmado Fernández, quien antes de tomar una decisión ha emplazado a los estudiantes encerrados a negociar esta misma tarde un nuevo acuerdo, pidiéndoles a su vez que abandonar el edificio de forma definitiva mientras prosiguen las negociaciones. El rector ha evitado hablar de desalojo, afirmando que esta "sería la última opción".

Los alumnos manifestantes, por su parte, consideran que la jornada de este lunes ha sido "una tomadura de pelo". "Tenemos derecho a manifestarnos y a protestar libremente", ha apuntado uno de los miembros de la Assemblea d'Okupació del Rectorat, "y no queremos que entre nunca más la policía en caso de protesta social". Una condición que según los manifestantes no respetará la universidad, ya que consideran que la única opción que les queda es desalojarlos, "utilizando de nuevo la policía".

Minutos antes que llegase el rector al consejo extraordinario de gobierno unas 15 personas lo esperaban a las puertas de la universidad con máscaras con su propia cara. Durante la protesta se han podido escuchar cánticos como 'Rector dimisión, policía no' y 'Roberto Fernández dimisión'.