01 nov 2020

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Las Terres de l'Ebre aspiran a redimirse de dos episodios que han dañado su imagen

El territorio reclama pasar página de la reinterpretación del monumento franquista en Tortosa y la agresión en los 'correbous'

SÍLVIA BERBÍS / TORTOSA

Imágenes de la agresión de taurinos a dos animalistas durante un correbou en Mas Barberans y testimonio de las dos agredidas. / YOUTUBE

Imágenes de la agresión de taurinos a dos animalistas durante un correbou en Mas Barberans y testimonio de las dos agredidas.
Monumento franquista a la Batalla de l’Ebre.

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Una agresión en los 'correbous' y una consulta sobre la persistencia de un monumento franquista en la que se decidió mantenerlo con una reinterpretación. El notable impacto mediático de las dos situaciones ha proyectado en las últimas semanas una imagen de las Terres de l’Ebre que ha irrumpido como una decepción en el proceso de seducción que lleva años dirigiendo el Ebro al resto de Catalunya. Es la sensación que invade a alguno de los habitantes del tramo final del Ebro. Lo corroboran mensajes en las redes sociales. "A quienes hayáis votado a favor del patético monumento de Tortosa, cuando vengan a robaros el agua conmigo no contéis", reza un tuit elegido al azar.

Manolo Tomàs, portavoz de la Plataforma en Defensa del Ebro (PDE), sostiene que la imagen de ese territorio, que ha ido sumando simpatías por su tenacidad y una idiosincrasia poco a poco más comprendida, está maltrecha. Confía, sin embargo, que la lucha por el Ebro no se resienta. La "dignidad" del conjunto del territorio, sostiene, debe retornar al Ebro su capacidad de seducción.

UNA IMAGEN "MALTRECHA"

"Creo que la imagen de este territorio, no la de la PDE, que está intacta, evidentemente ha quedado maltrecha. Hemos quedado muy mal, podría ser que en el fondo no cayamos tan simpáticos", afirma el portavoz de la plataforma. Tomàs no cita las bases de esa supuesta antipatía, pero admite como obvio que los incidentes en los 'bous' de Mas de Barberans, difundidos en un vídeo por las animalistas agredidas, un hecho que sacó a la palestra la tensión entre defensores y detractores de esta fiesta, y la consulta convocada por el Ayuntamiento de Tortosa para decidir el futuro del monumento que inauguró Franco en 1966 son dos buenos motivos. En esa consulta, el 68% de los 5.755 participantes escogieron la opción que defendía mantener y reinterpretar el monolito apelando a 25 años de paz que no fueron más que un cuarto de siglo de silencio y represión. "La polémica generada en el resto de Catalunya hace que algunos incluso hablen de alejamiento”, señala Tomàs. Incluso el alcalde de Tortosa, Ferran Bel, ha decidido salir al paso para dejar claro que la defensa del Ebro no tiene nada que ver con el monumento.

"DESDE FUERA NO SE ENTIENDE"

“Me siento herido como tortosino porque se ha llevado muy mal el tema del monumento, con la consulta, pero creo que con todo la gente del resto de Catalunya estará con nosotros y entenderá que no todos somos responsables y que es necesario separar las cosas", afirma el tortosino Manolo Gamundi. "Desde fuera no se entiende lo que ha ocurrido con el monumento franquista y es comprensible, pero en la defensa del río debemos estar unidos y espero que el rechazo no vaya más allá de algunos mensajes en las redes sociales", comenta Brian Cutts, también vecino de Tortosa.

"Más que el caso de la consulta, quizás lo ocurrido en los 'bous' haya generado un rechazo un poco más generalizado hacia nosotros porque los 'correbous' son algo más extendido en el Ebro. Creo que en el caso del monumento tal vez haya quedado perjudicada la imagen de Tortosa de forma particular pero no el Ebro en conjunto", asegura Dani Sáinz. Este joven estudiante de La Ràpita, que reside en Barcelona, sostiene, sin embargo, que "se mantiene como predominante una imagen positiva de las Terres de l’Ebre".

"Continuaremos adelante, porque sabemos que el futuro de esta zona va unido al del resto del país y separarlo sería una equivocación histórica. La manifestación en Barcelona será una muestra de la dignidad del Ebro", concluye Tomàs.