12 jul 2020

Ir a contenido

TRADICIÓN INTERRUMPIDA

La CUP propicia el fin de la elección de la reina del cava por "patriarcal y machista"

La cofradía que organiza el acto niega que su decisión se deba a presiones externas

ADRIÀ PALACÍN / BARCELONA

Anna Simón, el pasado octubre, cuando fue nombrada Reina del Cava.

Anna Simón, el pasado octubre, cuando fue nombrada Reina del Cava.

La Confraria del Cava de Sant Sadurní d’Anoia no elegirá este año reina del cava. Su presidente, Antoni de la Rosa Torelló, así lo ha hecho saber a través de un comunicado, en el que afirma que es una decisión madurada durante los tres últimos años y, sobre todo, libre de cualquier presión. Sin embargo, la figura de la reina del cava hace ya un año que es objeto de una movida controversia desde que los dos concejales de la CUP en el Ayuntamiento de Sant Sadurní arremetieron en la última edición de esta fiesta local contra esta tradición que se remonta a 1982. La elección, según estos concejales, es “un acto con un profundo contenido sexista que perpetúa el papel de la mujer como un elemento meramente decorativo”.

A la reina del cava no se le exige más mérito que su presencia. La primera reina fue Marta Pujol Ferrusola, hija del expresidente de la Generalitat y, como su padre, investigada actualmente por corrupción. Después lo han sido actrices, modelos y deportistas, como Judit Mascó, Paula Vázquez y Mireia Belmonte. Para la CUP, que se las luzca en el balcón del ayuntamiento es ya el clímax de esa degradación de la imagen de la mujer y, de hecho, la cuestión ha sido objeto de discusión en el pleno municipal.

En la última reunión consitorial, el concejal de la CUP Jordi Pujol Lizana echó en cara a la alcaldesa, Maria Rosell, que impulse decaraciones institucionales contra la violencia contra las mujeres y que tolere después, sin embargo, una “celebración machista” como en su opinión es la elección de la reina del cava. La reacción de la alcadesa fue anticiparse y revelar ella misma que este año no habrá reina del cava, pero negó que fuera por las acusaciones de la CUP, sino que era una reflexión ajustada a los tiempos que corren.

LA SOLUCIÓN

La confirmación final ha llegado de la mano de la propia Confraria del Cava de Sant Sadurní, que sopesa sustituir la figura de la reina por la de una pareja de embajadores que sirvan igualmente para promocionar el principal producto de la comarca.

Desde las últimas elecciones municipales, cuando se rompió la hegemonía de los dos principales partidos políticos de España, el papel de la mujer en las celebraciones ciudadanas ha sido objeto de variadas reflexiones. En Barcelona, sin apenas ruido, el rey Carnestoltes fue sustituido este pasado febrero por una reina. Más controvertida fue la decisión de algún municipio madrileño de organizar cabalgatas de reyes con alguna reina de por medio.