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Gente corriente

Eduardo Torras: "Después de mi etapa oscura, al menos quedó algo bonito..."

Superó sus adicciones gracias al deporte, y para compartir su experiencia fundó una asociación

Mauricio Bernal

-...varios días de juerga, hasta que al final, una noche, acabé durmiendo en un cajero. En un cajero. Y lo que pasó fue que al día siguiente, al despertarme, vi que mi vida iba a ser esa, que iba a acabar viviendo así, que por las noches iba a dormir en los cajeros. Es que lo vi claro. Así que volví al centro, y allí estuve en terapia 23 meses. Me curé porque quería curarme. De lo contrario es imposible.

-Me ha hablado ya de varias… Quiero decir: ¿cuáles eran sus adicciones entonces? Cocaína y J&B.

-Al salir del centro, ¿qué edad tenía? 40 años.

Y se hizo un tatuaje, Eduardo, en la pierna: 40+. «Porque es lo que le pedía a la vida, vivir 40 años más, y vivirlos tranquilo, con una vida ordenada, sobrio, feliz». Hecha la rehabilitación, de nuevo en la calle, llamó a su viejo amigo Miquel Cirera. Un amigo. Uno de los viejos tiempos. «¡Eduardo! -oyó al otro lado-. ¡Hace años que no sé nada de ti! Venga, vamos a jugar a tenis, como antes, y me cuentas tu vida». Y se fueron a jugar a tenis.

-Y así comenzaron sus segundos 40 años. Miquel es superdeportista y consiguió que me enganchara al tema del deporte. Me hice socio del club de tenis. Empecé a correr. En el 2010 acabé mi primera triatlón. Estaba enganchadísimo. Un día, en el 2011, recibí un mensaje de un compañero del centro que había recaído. Entonces pensé: ¿qué has hecho tú que no hizo él?. Y dije: el deporte.

-¿Tan seguro estaba? Totalmente. El deporte me había dado tranquilidad, estabilidad, disciplina. Me había permitido conocer gente sana y rodearme de un ambiente sano. Lo de ese compañero me dio una idea, y me dediqué a escribir.

-¿De qué? De eso, de mi experiencia. Tenía un proyecto en mente. Pensaba, en términos de deporte, qué más le habría servido a mi terapia. Un programa de entrenamiento, algo pensado para la gente recién salida de terapia.

-El deporte. Su experiencia. Transformar todo eso en proyecto. Sí, mire: yo me encontré al salir del centro con que estaba muy solo. Por suerte yo había salido de allí a los 40 años y mis amigos ya estaban casados y tenían hijos, y la gran fiesta era ir el domingo a hacer una paella a Castelldefels. Pero los que salen con 18, con 19… El deporte te aleja de todo eso.

-¿Cuándo empezó a trabajar? Fundamos Sport2live en febrero del 2013. Tres socios: Miquel, Marcos Pascual, que es licenciado en Educación Física, y yo. Es una asociación sin ánimo de lucro. Queríamos que tuviera ese espíritu.

-¿Y qué hacen, exactamente? Reinserción a través del deporte. Por un lado nos derivan pacientes recién salidos de los centros, y por otro lado llevamos el programa a los centros. Los centros de terapia, de rehabilitación. Es un programa para personas con problemas de adicción.

-¿Qué deportes hacen? Atletismo, natación, bicicleta y correr por la montaña. Se trata de incorporar el deporte en la rutina de estas personas, de forma que tengan una rutina saludable. En el centro reciben el alta de la fase de rehabilitación; cuando acaban nuestro programa reciben el alta de la fase de reinserción.

-¿Se producen recaídas? Lamentablemente, pero es parte del proceso. Por el programa han pasado 70 personas, de las que cuatro han recaído. Ahí están, luchando, pero por ahora están mal.

-¿Y usted? ¿Cómo está? Sus nuevos 40... Bueno, yo me siento… Pienso, mire, que después de toda esa etapa mía tan oscura, tan negra, de hacer sufrir tanto a mi familia, no sé: al menos ha quedado un proyecto bonito... Algo que ayuda a la gente.