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LA LUCHA CONTRA UNA ADICCIÓN

Las imágenes truculentas copan las cajetillas de tabaco

El próximo viernes entra en vigor la directiva que obliga a ampliar los mensajes negativos en el etiquetado

Las tabaqueras aseguran que la medida no sirve para nada y los antitabaco la ven insuficiente

Manuel Vilaseró

Tras las últimas restricciones, en España aún figura bien visible el nombre de la marca de tabaco en las cajetillas (Tabaco, en la imagen, para evitar la publicidad).   

Tras las últimas restricciones, en España aún figura bien visible el nombre de la marca de tabaco en las cajetillas (Tabaco, en la imagen, para evitar la publicidad).    / DANNY CAMINAL

Nuevo paso adelante en la lucha contra el tabaquismo. Las imágenes truculentas y los duros mensajes tomarán gran parte del envoltorio de las cajetillas a partir del próximo viernes en aplicación de la nueva directiva europea sobre productos del tabaco aprobada en el 2014. Pese a que el Gobierno  ha incumplido el plazo para trasladarla a la legislación española, las tabacaleras deben acatar a partir de esta fecha los artículos que son de aplicación directa, entre las que figura el diseño del etiquetado, tanto de los cigarrillos como de la picadura de liar.

Si hasta ahora las advertencias ocupaban el 30% de la parte frontal y el 40% de la trasera de las cajetillas ahora dominarán en las dos caras con una proporción mínima del 65%. En estos espacios  figurarán, más visibles que hasta ahora, un total de 42 imágenes acompañadas de mensajes que irán rotando durante las próximos tres años.

VOMITAR SANGRE

Una mujer vomitando sangre con el mensaje “Fumar daña los pulmones”, un hombre con un agujero en el cuello (“Fumar provoca cáncer de cuello y garganta”), una pareja frente a un ataud blanco (“Fumar puede matar al hijo que espera”) o un hombre azulado desfallecido en un quirófano (“Fumar provoca infartos”), son sólo algunos de los ejemplos de lo que ya no podrán evitar ver los adictos.

Hasta en los laterales se insertarán mensajes.  “Fumar mata”, en un lado, y “El humo del tabaco contiene más de 70 sustancias cancerígenas”, en el otro. Junto a las imágenes también se inserta un nuevo mensaje, que remite a la web del Ministerio de Sanidad que ofrece alternativas para dejar de fumar.

El objetivo de la directiva es poner fin al uso de las cajetillas como soporte publicitario, la opción que los fabricantes habían tomado tras el veto total a la publicidad. Utilizaban sobre todo la parte frontal de las cajetillas para marcar territorio en los estancos.

SIN MARCA

La Comisión Europea quería ir incluso más allá y seguir los pasos de Australia, donde ya ni siquiera es posible mostrar la marca. El tabaco se vende allí como un genérico desde el 1 de diciembre de 2012. Desde entonces no se permiten ni enseñas ni logos ni colores. Hubiera sido un golpe mortal pero las presiones de la industria y la oposición de varios países, entre ellos España, limitaron los cambios a los que ahora entran en vigor.

La directiva no impide, sin embargo, que los gobiernos vayan individualmente más allá y a esta posibilidad se han acogido el Reino Unido, Francia, Irlanda y Hungria, que ya han aprobado el etiquetado genérico.

Las tabaqueras sostienen que ni una ni otra opción son positivas. “La marca es una valor fundamental en cualquier sector. Si se minimiza, el precio se convierte en el principal elemento de una decisión de compra del consumidor que probablemente se decante por las marcas más baratas. Si ello ocurre habrá un pérdida en cada eslabón del sector sin conseguir una reducción del consumo, especialmente entre menores”, argumenta Juan Páramo, portavoz de la Mesa del Tabaco.

RECOMENDACIÓN DE LA OMS

Una visión bien distinta a la del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT). “El etiquetado genérico está siendo impulsado desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) y nosotros venimos  solicitando reiteradamente al Gobierno español que siga la estela de las iniciativas que ya se están tomando por otros ejecutivos europeos”, ha declarado su presidenta, Regina Dalmau, que recuerda como España se sitúa aún en la banda media alta europea por proporción de personas que fuman en la población general.

Pese al cambio cultural introducido por la ley de 2011 de espacios libres de humo, la organización recuerda que es aún la principal causa de enfermedad y muerte evitable en nuestro país, con 60.000 muertes al año, sin que se observe ningún voluntad política de ir más allá por parte del Gobierno. Ni siquiera ha llegado a trasponer la directiva que el día 20 entra en vigor.

Además del nuevo etiquetado, entra también en vigor la prohibición de fabricar tabaco con sabores, como vainilla o chocolate. El mentolado goza de una moratoria hasta el 2020. Queda también vetada la venta de paquetes de tabaco de liar de menos de 30 gramos, al que tenían más fácil acceso los menores, por su precio