Ir a contenido

CAMBIOS TECNOLÓGICOS

La inteligencia artificial cobra fuerza en webs y móviles

Asistentes automatizados de voz permiten a los usuarios actuar con programas sin necesidad de abrirlos

Cada vez más robots de texto suplen a los trabajadores en la gestión de programas de mensajería

CARMEN JANÉ / BARCELONA

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, durante la presentación de los ’bots’ para webs.

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, durante la presentación de los ’bots’ para webs. / REUTERS / STEPHEN LAM

No solo en Ashley Madison los supuestos adúlteros hablaban con robots entrenados para simular que eran mujeres dispuestas a tener sexo con ellos. Los servicios de atención al cliente en internet, tanto en las páginas web como en redes sociales, se han llenado de inteligencia artificial sin que los usuarios apenas se hayan dado cuenta. La próxima oleada la promete Facebook con el anuncio de ofrecer asistentes virtuales para que las empresas contesten de modo automatizado a sus clientes en Messenger. Pero los robots también han invadido los móviles de tal modo que hay quien ya habla de que van a suplir a las apps y será nuestra voz quien haga que se abra un programa o un servicio. 

No se trata de humanoides de metal como los que muestran las películas, sino programas informáticos que se gestionan en grandes centros de computación y llegan al teléfono o el ordenador a través de internet. El ‘cerebro’ ni siquiera está en el aparato, sino mucho más lejos, a menudo a miles de kilómetros de distancia y ‘pensando’ en otro idioma. Pero al usuario le da la impresión de que lo lleva encima. Y la compañía que lo adopta, tras la inversión tecnológica, se encuentra con que sus 'empleados' no piden, no discuten ni se ponen enfermos. Para quien lo desarrolla, son plataformas que pueden vender a otros.

Tras el go, la sanidad

Después de probar un sistema de inteligencia artificial capaz de ganar al go, Google tiene planes para dedicar los algoritmos de Deepmind a causas más altruistas. La sanidad, por ejemplo. La compañía ha firmado un acuerdo con el sistema sanitario público británico para tener acceso a expedientes que le permita entrenar sus motores de búsqueda en la detección de patrones. 

Va a ser una de las patas de un negocio que a IBM le está dando muy buenos resultados, con su sistema Watson aplicado ya a procesos de negocio, sanidad y últimamente cocina para la elaboración de recetas innovadoras. La multinacional ahora busca entrenar a Watson para reconocer imágenes.

Los primeros robots inteligentes de texto ('chatbots', en inglés) eran los asistentes virtuales de páginas como la web de Ikea, creada en 2001 por una empresa sueco-catalana, Artificial Solutions, y tenía avatar femenino. Ahora Facebook ha abierto su código para que las empresas lo adapten a sus necesidades para guiar compras a través de Messenger. 

"El futuro ahora son los robots muy especializados en un tema y en un idioma para sistemas de mensajería como Whatsapp, Telegram o Messenger", comenta Isabel Bou, directora de operaciones de Artificial Solutions.

“Nuestro agente virtual para Fiat se llama Luigi, adora Italia, ama los coches y lo sabe todo sobre ellos, le puedes hablar de fútbol, de cuál es su plato preferido, su familia, y temáticas similares. Si el usuario consulta otra cosa, contestará con evasivas”, explica Yamile Sánchez, responsable de contenido de Aivo, una de las grandes empresas de inteligencia artificial en castellano y portugués que provee a las webs de Telefónica o Sony. 

SIRI, LA PRECURSORA

Pero la investigación está dejando ver logros espectaculares también en móviles desde que Siri, el asistente virtual del iPhone, se coló en los bolsillos de muchos usuarios en el 2011. Las prisas de Apple por incluirla en el sistema operativo hizo que dejaran fuera muchas funciones que después fueron incorporando.

“La última generación de asistentes se están centrando en la interacción fácil con ellos mediante voz y texto pero se está yendo más allá. Google, Microsoft y Facebook tienen potencial para crear perfiles más interesantes”, explica Javier Vázquez Salceda, profesor de Machine Learning en la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC).

Porque entrenar a un chatbots' requiere muchos ejemplos, más de un millón de conversaciones, al menos, y patrones fijos. Uno de los grandes fiascos ha sido el de Microsoft con Tay, una supuesta adolescente virtual en Twitter, a la que tuvieron que retirar porque, tras sufrir el ataque de los trolls, como el sistema aprende de lo que lee, en 24 horas se les volvió racista y nazi. 

"Para que un robot informático aprenda necesita ver la misma secuencia muchísimas veces, un niño necesita verla una sola”, afirma Ramón López de Mantaras

Google, que acaba de ganar al go al campeón mundial de la disciplina, se sumó en el 2012 a la carrera con Google Now, un asistente para Android y Chrome que es capaz de rastrear al usuario en todas sus actividades que pasen por internet, desde los lugares donde ha estado hasta las compras que ha hecho o los temas que le interesan, y anticiparse a lo que quiere. Desde hace un año, también gestiona 'apps' que no son de Google.

APRENDIZAJE MECÁNICO Y HUMANO

“Para que un robot informático aprenda necesita ver la misma secuencia muchísimas veces, un niño necesita verla una sola”, afirma Ramón López de Mantaras, director del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial (IIIA) del CSIC y la UAB. “Las nuevas tendencias son el análisis masivo de datos pero sin desarrollar sistemas que copien el modelo cerebral del aprendizaje humano. Pero también vuelan los aviones y no lo hacen moviendo las alas”.

El fallo en las conversaciones aún existe. “Nadie investiga la semántica del lenguaje, por eso son conversaciones frágiles. Parece que entienden pero es mentira. Se basan en estadísticas, palabras clave o frases que se han dicho. No hay comprensión semántica ni de anáforas”, dice López de Mantaras, para quien los progresos hay que “verlos con cautela, porque hay tendencia a sobrevender lo que existe. Pasarán décadas hasta que veamos la ciencia ficción de 'Her'”.