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AUDIENCIA DE BARCELONA

El exdirector de los Mossos admite ahora que Quintana fue herida por la policía

Manel Prat reconoce en el juicio contra dos agentes que sus primeros informes no fueron rigurosos

El testigo vierte sospechas sobre agentes no acusados, aunque dice desconocer qué proyectil hirió a la mujer

J. G. Albalat

El exdirector de los Mossos, Manel Prat, a su llegada al juicio por el caso Ester Quintana.

El exdirector de los Mossos, Manel Prat, a su llegada al juicio por el caso Ester Quintana. / JOAN CORTADELLAS

El exdirector de general de los Mossos d'Esquadra Manel Prat ha reconocido este lunes por primera vez que Ester Quintana resultó mutilada el 14 de noviembre del 2012, durante la huelga general, a causa de una acción de la policía catalana. El exalto cargo, sin embargo, ha vuelto a repetir que él no autorizó el lanzamiento de pelotas de goma, lo que entraba dentro de sus responsabilidades,  y que ese día solo se dispararon salvas y proyectiles viscolásticos. “No hay suficientes pruebas para determinar qué tipo de proyectil, ni qué escopeta, ni qué agente” hirieron a la mujer, ha insistido.

Prat ha declarado como testigo en el juicio que se celebra en la Audiencia de Barcelona contra dos agentes de los Mossos acusados de la mutilación ocular de Quintana. El que fuera director de la policía de la Generalitat cuando sucedieron los hechos ha alegado que los primeros informes sobre lo sucedido en el paseo de Gràcia, donde la mujer cayó herida, no apuntaban a que Quintana hubiera sido lesionada por la actuación policial. Y ha acabado reconociendo que después, a medida que avanzaba la investigación, se pudo concretar que la causa "solo pudo ser" una “intervención policial”. El exdirector de la policía ha admitido que los Mossos no "han hecho suficientemente bien" las pesquisas para determinar el arma y el autor del disparo que lesionó a Quintana. 

El exdirector general ha reconocido que los primeros informes que le entregaron no eran “suficientemente rigurosos” y ha lamentado que su departamento diera "demasiadas versiones diferentes" sobre los hechos, tras lo que aseguró: "Lo único que nos ha movido en este tema es averiguar la verdad”. Prat ha admitido también que el caso Quintana fue uno de los motivos (“no el único”, quiso precisar) de su dimisión el 27 de mayo del 2014. 

LA DIMISIÓN

La dimisión de Prat como director de la policía catalana había sido pedida por activa y por pasiva por la oposición, y comprometida por él mismo en una entrevista con EL PERIÓDICO si se llegaba a demostrar que un proyectil de los Mossos causó la pérdida de un ojo a Ester Quintana. La Conselleria d'Interior no lo reconoció hasta julio 2015, lo que motivó que meses después la mujer fuera indemnizada con 260.031 euros.

El exalto cargo de Interior ha dejado abierta la posibilidad de que fueran los agentes de otra furgoneta (Dragó 414) y no los acusados los responsables de la mutilización de Quintana. Los policías de la citada dotación ya fueron expedientados por no comunicar en su momento que estaban en una determinada posición esa noche en la confuencia de Gran Via con  el paseo de Gràcia.

Estos mossos bajaron de la furgoneta, ha explicado Prat, e hicieron dos disparos con proyectiles viscolásticos (un material antidisturbios que permite una mayor precisión en el disparo que las clásicas pelotas de goma) sin tener en cuenta “los protocolos”. Unas imágenes grabadas por una televisión desvelaron la existencia de este vehículo en la zona. En este mismo sentido, el exjefe de los Mossos se ha mostrado convencido de que existen otras imágenes que podrán aclarar quien fue el responsable directo de los "desgraciados hechos". Prat ha declarado que la noche en que fue mutilada Quintana pidió información a los agentes sobre si habían disparado alguna pelota de goma y el jefe de los antidisturbios le contestó que no. Y que él no fue informado hasta última hora de la noche de que la mujer había resultado herida.

Los mossos alegan que les lanzaban objetos

Durante la vista también han declarado tres miembros de los Mossos de la furgoneta Dragó 40, la de los acusados y que lideraba el convoy de las tres unidades que se apostaron en la confluencia de la  Gran Vía con el paseo de Gràcia. Estos agentes han explicado que la intervención fue muy rápida y que antes de llegar el vehículo policial recibieron diversos impactos de objetos lanzados por manifestantes y recibieron la orden de disparar salvas. Uno de los policías ha asegurado que a lado de un subinspector cayeron una piedra y una botella. La defensa del subinspector y el escopetero asegura que el primero ordenó solo disparar salvas y así se hizo. Niega que dispararan pelotas de goma. Los testigos de la acusación han declarado que cuando cayó herida Quintana la situación en la calle ya era tranquila. Está previsto que estea martes declaren los agentes de la dotación Dragó 414 que fueron expedientados por ocultar información y que, según algunas versiones, podrían haber disparado proyectiles viscolásticos.