PEDERASTIA EN LA ESCUELA

El pederasta de los Maristas Benítez afronta un proceso por delitos sexuales contra 4 alumnos

El juez archiva otras 13 denuncias por prescripción de los hechos y rechaza escuchar a los denunciantes

Deniega que la orden religiosa pueda ejercer la acusación y acepta que lo haga el Ayuntamiento de Barcelona

Joaquim Benítez, el pederasta confeso, el pasado 6 de febrero entrando en la Ciutat de la Justícia de Barcelona.

Joaquim Benítez, el pederasta confeso, el pasado 6 de febrero entrando en la Ciutat de la Justícia de Barcelona. / ELISENDA PONS

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El juez de Barcelona Miguel Ángel Tabares considera que el exprofesor de gimnasia del colegio Marista de Sants-Les Corts Joaquim Benítez podría haber cometido dos delitos de agresión sexual y dos de abusos deshonestos y, por tanto, ha incoado sumario contra él. El pederasta confeso declarará otra vez el próximo 28 de abril. El magistrado archiva las denuncias de otros 13 exalumnos por la prescripción del delito, no atendiendo a la petición de la acusación particular de que estas víctimas declarasen de todos modos antes de archivar sus causas. El togado estima que esto último es "innecesario" e "improcedente".

El juez ha acordado tomar declaración en calidad de testigos a dos denunciantes por abusos deshonestos que hasta ahora no habían sido interrogados por él. Asimismo, rechaza la petición de la Fundació Champagnat, propietaria de los centros de los Maristas, de personarse en la causa como acusación particular porque podría ser responsable civil. En cambio, acepta la comparecencia del Ayuntamiento de Barcelona como acusación popular.

Como planteaba la Fiscalía de Barcelona, el juez ha archivado 13 denuncias contra el pederasta confeso, que el pasado mes de febrero quedó en libertad con cargos tras reconocer haber abusado sexualmente de un alumno y "posiblemente" de un segundo. El magistrado ha tomado esta decisión al considerar que los citados 13 delitos no pueden perseguirse porque han prescrito por el paso del tiempo. En su auto destaca que en casi todos los casos han transcurrido más de 20 años desde la fecha en que los denunciantes alcanzaron la mayoría de edad.

LOS MARISTAS NO ACUSARÁN

Los Maristas habían reclamado que se sobreseyeran 14 denuncias, una más de las que indicaba por el fiscal, pero el togado ha rechazado también esta petición desde el momento en que veta que la orden religiosa pueza ejercer la acusación.

Las denuncias que sí continuarán investigándose se refieren a hechos que sucedieron en el colegio Marista de Sants-Les Corts entre el 2005 y el 2010. Los cuatro denunciantes son exalumnos de Benítez. Una de esta denuncias es la presentada por T. B. C., la primera que se interpuso y destapó el caso de los abusos en dos colegios de los Maristas en Barcelona. Los casos contra otros profesores han sido archivados por distintos juzgados por prescripción de los delitos. El tiempo de prescripción que se cuenta a partir de la mayoría de edad de la víctima y depende del tipo de abuso y el Código Penal que se puede aplicar.

TOCAMIENTOS Y VIOLACIÓN

T. B. C., que nació en octubre de 1994, relató a los Mossos que en junio del 2010 estudiaba en el colegio de los Maristas de Sants-Les Corts y que su profesor de gimnasia, Joaquim Benítez, abusó sexualmente de él. El joven detalló que por aquellas fechas tenía un problema de espalda y que con ese motivo el que fuera docente del centro le llevó a su despacho, donde le hizo tumbarse en una camilla. El acusado, según la denuncia, comenzó a masajearle y a tocarle por todo el cuerpo y los genitales. Relató que a continuación Benítez le sentó sobre sus genitales haciendo movimientos, “pero sin penetrarlo”. En otras dos ocasiones el investigado realizó dos felaciones a su pupilo. En su declaración judicial, explicó que el exeducador le pidió también que le penetrara analmente, y lo hizo, aunque no pudo concretar en cuantas ocasiones.

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También será investigado el caso de M. G. P., que relató que en el último trimestre del 2007 tuvo una pequeña dolencia muscular y Benítez lo llevó al despacho. Tras tumbarle en la camilla, el acusado comenzó a tocarle los genitales y le hizo una felación. El exeducador después le dio 10 euros y le dijo que no se lo contara a nadie. El juez considera que los casos de T. B. C. y de M. G. P. pueden ser considerados agresiones sexuales, pues en ambos hubo acceso carnal.

Otros dos alumnos, E. G. C.S. y H. A. P. N. denunciaron también que Benítez habían abusado de ellos y ahora el juez ha incorporado sus denuncias al sumario que se está instruyendo. Al primero de ellos, según su versión, el pederasta le masajeó el culo con las manos y los dedos, en otra ocasión el exprofesor rozó sus genitales sobre su trasero y otra vez le tocó directamente los genitales. H. A. P. N. explicó a los mossos que en el último trimestre del 2007 el entonces educador le tocó los glúteos y en otra ocasión le tocó los testículos y el pene.