27 oct 2020

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Los musulmanes piden que se modifique el calendario de exámenes por el Ramadán

El mes sagrado de ayuno de esta religión caerá este año en junio y también lo hará en el 2017 y el 2018

Un grupo de niñas musulmanas, tras salir de una escuela de Barcelona.

Un grupo de niñas musulmanas, tras salir de una escuela de Barcelona. / LAURA GUERRERO

La Comisión Islámica de España (CIE) ha enviado una carta al subdirector general de Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia en la que solicita adaptar el calendario de exámenes, especialmente los de selectividad, a la celebración del mes de Ramadán, que caerá en el mes de junio durante los próximos tres años. La propuesta consiste en adelantar o atrasar la fecha de los exámenes o bien cambiar las pruebas vespertinas a horarios matutinos, ya que por la noche se rompe el ayuno.

"El Ramadán, mes bendito de ayuno y purificación para todos los musulmanes, transcurrirá en los meses de junio (próximos tres años) y mayo (años siguientes), meses en los que tradicionalmente se celebran exámenes finales en las universidades españolas y en los institutos, así como exámenes de acceso a la universidad, siendo momentos muy importantes para el futuro de nuestros jóvenes", reza la misiva remitida al subdirector de Relaciones con las Confesiones del Ministerio de Justicia, Jaime Rossel.

El Reino Unido adapta la programación de las pruebas a la celebración

Los responsables del sistema educativo británico han decidido, por primera vez, adaptar este año el calendario escolar a la celebración del Ramadán, debido a que el mes de ayuno, cuya fecha de celebración varía en función del calendario lunar, se celebrará entre el 5 de junio y el 6 de julio, por lo que coincide con los exámenes de primaria y con la prueba de final de bachillerato. Ambos exámenes se adelantarán con el fin de que los estudiantes no tengan que acudir a las pruebas con el estómago vacío. El Ministerio de Educación británico ha adoptado la medida a petición de los sindicatos de profesores, que consideran que es muy importante que los alumnos afronten en las mejores condiciones posibles unas pruebas que pueden ser decisivas para su futuro.  

ACUERDO DE COOPERACIÓN

Por este motivo, la CIE pide a Rossel que les dé su "apoyo" para realizar las gestiones oportunas ante el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas para tratar este asunto según el acuerdo de cooperación suscrito en 1992 con el Estado, que "permite cierta flexibilidad a la hora de compaginar los deberes religiosos con la vida del estudiante".

"Se pueden aplazar o adelantar unos días, o buscar una solución con el horario, para que los estudiantes no tengan que hacer ese esfuerzo porque son muchas horas de exámenes", ha explicado el presidente de la CIE, Riay Tatary.

Aunque la CIE no dispone de datos sobre el número de universitarios musulmanes, asegura que la cifra experimenta año tras año "un aumento considerable". En las etapas no universitarias, son 281.725 estudiantes musulmanes, según los datos de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE), que precisó que Catalunya es la comunidad con mayor presencia de estos alumnos (80.743).

COMPETENCIA TRANSFERIDA

Para el presidente de la Asociación de Jóvenes Musulmanes de España, Mohamed Said Alilich, sería positivo y de "aplaudir" que se tomaran medidas que contemplen esta "peculiaridad" del alumnado musulmán, aunque también ha apuntado que existe la posibilidad de que suspendan el ayuno durante los días de exámenes y lo hagan después. El presidente de la CIE considera, sin embargo, que esta opción "no es recomendable".

Fuentes del Ministerio de Educación no han querido valorar la propuesta y se han remitido a lo que dijeron el pasado mes de enero, cuando los musulmanes estaban estudiando realizar esta petición. Entonces recordaron que el Gobierno solo tiene competencia directa sobre la programación del curso en los centros de Ceuta y Melilla.

Desde la CIE admiten esta limitación, pero creen que una directiva a nivel nacional sobre este problema ayudaría a la concienciación y a una adaptación también en el resto de comunidades autónomas.