Carmena aplica el plan heredado de Botella para las prostitutas

La alcaldesa de Madrid propuso en campaña un plan piloto de legalización parcial pero no se ha concretado en ningún proyecto

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. / EFE

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Iolanda Mármol
Iolanda Mármol

Periodista

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El Ayuntamiento de Madrid valora con el máximo respeto la determinación tomada por su homóloga de Barcelona, Ada Colau, y considera la lucha contra la explotación sexual una prioridad, sin embargo, de momento no se ha planteado poner en marcha medidas similares. Fuentes del consistorio recuerdan que la regulación es estatal y que, por lo tanto, están sujetos a la normativa establecida por la Ley de Seguridad, con lo que la labor municipal queda acotada a la labor asistencial a las prostitutas a las que en todo caso se considera víctimas.

Durante la campaña electoral para las municipales del 2015, Manuela Carmena propuso un estudio a fondo para poner en marcha un proyecto piloto experimental y conceder cierto grado de legalización y de reconocimiento de derechos laborales a las mujeres trabajadoras del sexo.  Entonces llegó a ejemplificarlo como las ‘narcosalas’ implementadas para las drogadicciones. Incluso, en una visita al Vaticano, el pasado mes de julio, la alcaldesa pidió una reflexión sincera sobre las causas de la prostitución o lo que ella denominó “por qué uno se va de putas”, y defendió que se debe entender la sexualidad desde la “cultura de los cuidados”.

El consistorio  madrileño valora con el máximo respeto la decisión tomada por Ada Colau

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Sin embargo, ese debate no está abierto en el ayuntamiento, que por ahora se limita a aplicar los planes que ya estaban aprobados en la anterior legislatura, sin grandes cambios. El único visible ha sido declarar ilícitos los anuncios de prostitución que se reparten por las calles, en una iniciativa impulsada desde el PSOE que consiguió el apoyo unánime del resto de grupos.

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Durante el mandato de Ana Botella, el PP trató de impulsar una nueva ordenanza municipal en la que se planteaban multas de hasta de 600 euros. Sin embargo, el proyecto, anunciado a bombo y platillo, acabó durmiendo en un cajón.

El equipo de Carmena implementa hasta final de este año el plan contra la explotación sexual 2013-2016, 'heredado' de Botella, que desarrolla programas preventivos y tiene un área destinada de forma integral a la atención a víctimas de trata y prostitutas. Se les ofrece ayuda psicológica, jurídica, social y se forma a las mujeres para que tengan otras alternativas profesionales. También han realizado cursos específicos para agentes de la policía municipal.