11 ago 2020

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PEDERASTÍA EN LA ESCUELA

40 denuncias, 10 profesores y tres confesiones

Los datos clave del escándalo de pederastia en colegios de los Maristas destapado por EL PERlÓDICO

J. G. ALBALAT / BARCELONA

Entrada del colegio de los Maristas de Sants-Les Corts, donde Benítez cometió los abusos que ha confesado.

Entrada del colegio de los Maristas de Sants-Les Corts, donde Benítez cometió los abusos que ha confesado. / JULIO CARBÓ

EL PRIMER PROCESO JUDICIAL

La causa contra el exprofesor de gimnasia del colegio Marista de Sants-Les Corts Joaquim Benítez se inició a raíz del atestado de los Mossos d’Esquadra del 18 de enero del 2016 que recogía la denuncia de A. B. C, quien relataba los abusos sexuales a los fue sometido por el exdocente. Tras confesar Benítez a EL PERIÓDICO que había cometido esas acciones, el titular del Juzgado de Instrucción número 16 de Barcelona, Miguel Ángel Tabares, le tomó declaración. El exprofesor reconoció que había abusado de menores. Aún así, el magistrado le dejó en libertad provisional, eso sí, con la prohibición de trabajar con niños. A raíz de ahí, se han ido acumulando en el juzgado las denuncias de otros exalumnos de Benítez. Ahora hay en el juzgado 17 denuncias, tras la retirada de una de ellas y la adición de otra.

10 DOCENTES Y UN MONITOR

El escándalo de abusos sexuales cometidos en diversos colegios de los Maristas acumula ya casi 40 denuncias contra 10 docentes (seis religiosos y cuatro seglares) y un monitor. Por colegios, las demandas se reparten del siguiente modo: del colegio Sants-Les Corts han sido denunciados el exprofesor de gimnasia Joaquim Benítez, un monitor de comedor, el subdirector F. M., los maestros de primaria A. F. y M. M. y dos hermanos ya fallecidos. De la escuela de La Immaculada, en el Eixample, han sido denunciados dos maestros de primaria, A. E. y A. B., y los hermanos  G. F. y P. Algunas de estas demandas ya están en juzgado de Barcelona, aunque se desconocen en qué punto están ante la negativa por parte de algunos jueces de ofrecer información. La prescripción también puede provocar que los juzgados archiven los casos y no abran una investigación formal. Es lo que puede pasar, en concreto, con las denuncias contra el sudirector del colegio de Sants-Les Corts, F. M., apartado del cargo cuando estalló el caso. 

LAS CONFESIONES A EL PERIÓDICO

Son tres los profesores de colegios de los Maristas en Barcelona que han confesado a EL PERIÓDICO que abusaron de alguno de sus alumnos. El primero de ellos fue Joaquim Benítez, el exprofesor de gimnasia del colegio de Sants-Les Corts. “Pensé que todo esto se sabría antes, que no tardarían tanto”, dijo modo de saludo cuando llegan los periodistas de este diario, a los que recibió ante la puerta de su modesta vivienda en un pequeño pueblo de la provincia de Girona. El segundo fue A. E., del colegio de La Immaculada. En una entrevista telefónica con dos reporteros del diario reconoció que practicaba tocamientos en los genitales a sus alumnos durante las clases. La tercera confesión fue la de A. F. En esta ocasión fue una víctima, J., quien logró que dijera la verdad mientras lo grababa con una cámara oculta.

EL PRECEDENTE DE BADALONA

Seis exalumnos destaparon en el 2011 los abusos sexuales que sufrieron hace 30 años por parte del religioso Lucio Zudaire. Dos de ellos denunciaron haber sido agredidos en el colegio marista de Badalona; otros dos, en La Immaculada, y los dos restantes en el albergue de colonias de Planoles propiedad de la orden. El marista denunciado, que admitió los abusos en un encuentro con una de sus víctimas, al que esta había acudido con una cámara oculta, fue apartado del albergue, donde estaba destinado cuando sus denunciantes destaparon el caso.

DEMANDA CIVIL CONTRA EL COLEGIO

La posibilidad de que muchos de los casos denunciados no se puedan perseguir penalmente por su antigüedad abre la puerta a la presentación de demandas civiles contra los colegios de Maristas implicados o la fundación que los gestiona. Tras el archivo, es la única posibilidad de que tienen las víctimas para que se les repare el daño causado. El Código Civil establece que las personas o entidades que sean titulares de un centro docente no superior responderán por los daños y perjuicios que causen a sus alumnos menores durante el periodo en que los mismos se hallen bajo el control o vigilancia del profesorado del centro, desarrollando actividades escolares o extraescolares y complementarias. Un grupo de exalumnos que han denunciado que fueron sometidos a abusos sexuales ya se están planteando esta vía.