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España es de los países europeos que menos denuncian los delitos sexuales

La violencia sexual aflora mucho más en estados como Suecia, Inglaterra o Alemania

Los Mossos animan a todas las víctimas a denunciar aunque sean delitos prescritos

GUILLEM SÀNCHEZ / BARCELONA

Manuel B., padre de un joven que sufrió abusos en los Maristas, cuelga un pasquín de denuncia contra Benítez.

Manuel B., padre de un joven que sufrió abusos en los Maristas, cuelga un pasquín de denuncia contra Benítez. / JORDI COTRINA

¿Qué hace una persona cuando sufre abusos sexuales en Catalunya? La respuesta, si se atiende a los datos de denuncias de los Mossos d’Esquadra y se ponen en el contexto del resto de Europa, es inequívoca: las víctimas optan por callárselo y por no descubrir a sus agresores. 

El índice que mide la violencia sexual de una sociedad se obtiene al sumar las denuncias de abusos sexuales (tocamientos deshonestos) y agresiones sexuales (cuando existe penetración bucal, anal o vaginal). Este total se relaciona con cada 100.000 habitantes y el resultado es un número que permite comparar nacionalidades y códigos penales distintos de toda Europa. 

En Catalunya, según el balance anual de delitos publicado este jueves, el índice de violencia sexual es de 19 por cada 100.000 habitantes. El mismo índice, según los datos más recientes publicados en Eurostat, relativos al 2013, es mucho más elevado en los países nórdicos. Suecia lidera la clasificación europea de denuncias por abusos y agresiones sexuales: 176,8. Catalunya y España ocupan la casilla 19.

Por este motivo, el 'conseller' de Interior, Jordi Jané, ha remarcado que el repunte registrado en Catalunya durante el 2015 -han crecido un 7% las denuncias de abusos y un 2% las de agresiones sexuales- no debe interpretarse como un aumento de este tipo de delitos sino como un incremento de las personas que se atreven a denunciarlos. 

Esta lacra social tiene “un gran cifra negra”, ha asegurado Jané, en alusión al hecho de que, como ocurre con la metáfora manida del iceberg, el porcentaje más amplio de víctimas permanece oculto y el que aflora a la superficie es solo una representación demasiado pequeña de su tamaño real. 

La lógica invita a deducir que no es cierto que por cada violación que se produce en Catalunya en Suecia se produzcan nueve. Ni tampoco que en Montenegro la tasa de tocamientos a mujeres o menores de edad sea seis veces más pequeña que la de España. 

Lo que ocurre es que países como Suecia, Irlanda del Norte, Escocia, Bélgica, Suiza, Inglaterra o Alemania llevan tiempo "sensibilizando" a sus ciudadanos para que sean conscientes de la gravedad de este tipo de delitos, subraya Jané. Las víctimas se sienten más protegidas y, por eso, denuncian "más". La consecuencia directa es que sus registros policiales se aproximan más a la realidad de una problemática que en España sigue a oscuras. 

LOS MOSSOS ANIMAN A DENUNCIAR

Uno de los motivos que mantienen en la sombra a muchas víctimas que padecieron abusos sexuales cuando eran niños es que cuando se hacen mayores y se sienten con fuerza para denunciarlo los delitos que se cometieron contra ellos ya han prescrito. 

En este sentido, Jané y el director general de los Mossos, Albert Batlle, han animado este jueves a seguir denunciando estos hechos aunque ya no sean punibles con el código penal en la mano. La policía “debe conocerlos” y, además, su caso puede resultar de gran ayuda si los investigadores sospechan que el mismo agresor ha cometido otros abusos.