Ir a contenido

Otra víctima del pederasta Benítez: "Pronto se olvidó de la lesión y se centró en mis genitales"

Un nuevo alumno del exprofesor de gimansia de los Maristas de Sants-Les Corts denuncia los abusos a los que fue sometido

J. G. Albalat Guillem Sànchez

Joaquim Benítez, el pederasta confeso.

Joaquim Benítez, el pederasta confeso.

“Me lesioné jugando a fútbol. Me dolía la ingle. Joaquim Benítez, que era mi profesor de gimnasia, me dijo que fueramos a su despacho. Me dijo: 'Quítate la ropa'. Me desnudé totalmente y me hizo estirar en la camilla. Empezó a tocarme los abductores, pero pronto se olvidó de la lesión y se centró en mis genitales”. Así se expresó este domingo A. en una entrevista telefónica con EL PERIÓDICO. Este lunes A. acudirá a los Mossos d’Esquadra para denunciar al que fuera docente del colegio de los Maristas de Sants-Les Corts, pederasta confeso que está siendo investigado por la justicia y se encuentra en libertad provisional.

“Cuando empezó a tocarme, me sentí muy incómodo. Y como excusa para escapar le dije que tenía ganas de orinar. Me puse la ropa y me fui”, relata A. Su caso no habría prescrito y se sumaría a otros cuatro que están en manos del juez de Barcelona Miguel Ángel Tabarés Cabezón, que se encarga de la causa contra Benítez. Este nuevo denunciante tiene 22 años y el delito de abusos sexuales solo prescribe cuando se sobrepasa en cinco años la mayoría de edad de la víctima.

Los abusos a los que supuestamente le sometió Benítez se remontan a cuando A. tenía 13 o 14 años. Cursaba, recuerda, tercer curso de ESO. “Conseguí racionalizarlo y luego no me ha supuesto ningún problema. Pero al leer el asunto en el periódico sentí la necesidad de ayudar a la causa. Hasta el sábado, solo sabía yo. Ahora se lo he contado a mi novia. Es un hecho que no se olvida, aunque he sido capaz de controlarlo”, explica.

Las claves de la noticia

  • LA DENUNCIA. El padre de un exalumno del colegio Maristas Sants-Les Corts de Barcelona empieza a tirar de la manta que escondía abusos sexuales en este centro. Su hijo declara ante los Mossos que había sido víctima de agresiones sexuales por parte del que fuera profesor de gimnasia, Joaquim Benítez. Un juez de Barcelona abre una investigación y se suman más denuncias.
  • LA ENTREVISTA.  EL PERIÓDICO localiza el viernes a Benítez. Lleva cuatro años retirado en un pueblo de la provincia de Girona. Vive con su hermano mellizo. “Pensé que todo esto se sabría antes, que no tardaría tanto”. El pederasta confiesa a una reportera de este diario que abusó de alumnos, pero dice que no puede precisar cuántos en total.
  • LA CONFESIÓN. Benítez declara el sábado ante el juez y confiesa que agredió sexualmente, al menos, a dos alumnos, entre ellos el primer denunciante, y admite que podrían surgir más casos. El magistrado acuerda su libertad provisional, aunque le prohíbe salir de España, le retira el pasaporte y le veta trabajar con menores.

Este alumno cursaba ya bachillerato cuando Benítez abandonó los Maristas (en junio del 2011) a causa de la queja presentada contra él en el centro por los padres de un alumno que había sido también víctima de los abusos del profesor. Según reconoció la semana pasada el colegio en un comunicado, el que fuera profesor de gimnasia “reconoció los hechos” y, tras ello, quedó desvinculado de la escuela. Los Maristas denunciaron este caso a la Fiscalía de Menores y esta institución, al ser un adulto el acusado, lo comunicó a los juzgados. La jueza a la que le tocó la denuncia lo archivó porque los padres no quisieron confirmarla.

CUATRO DENUNCIAS

El juez recoge en su auto de libertad provisional otras cuatro denuncias de abusos o agresiones sexuales por parte de Benítez y detalla que este reconoció en su declaración que aún podrían surgir más.  Al menos en dos de los casos, el que fuera profesor de gimnasia no solo hizo tocamientos en los genitales a los alumnos en el despacho que tenía en el colegio, al lado de la piscina, sino que también les realizó felaciones y masturbaciones.

Respecto a estos dos supuestos, cuyas víctimas responden a las iniciales T. B. C. y M. G., el magistrado recoge en el auto de libertad provisional de Benítez que podrían ser calificados como sendos delitos de agresión sexual, sin perjuicio de las posibles agravantes por la edad del perjudicado cuando sucedieron los hechos y la relación de superioridad del maestro respecto a los alumnos. Benítez reconoció de “manera abierta” ante el juez ser autor de la agresión sexual denunciada por T. B. C., a la vez que admitió “la posible realidad” de los hechos expuestos por M. G., aunque sin recordarlos con exactitud.

ESTUDIO DE ANATOMÍA

En otros dos casos, según la investigación judicial, el profesor hizo tocamientos en los genitales, sus alrededores u otras partes del cuerpo. A uno de ellos, el investigado le llevó en 1986 a su despacho diciéndole que “estaba haciendo un estudio de anatomía”. Allí abusó de él. Otro joven relató cuatro incidentes con Benítez, entre el 2005 y el 2009. En una ocasión le masajeó el culo “con las manos y los dedos” y otra vez Benítez “frotó repetidamente sus genitales” en el trasero del muchacho.

Sobre estos últimos hechos, el juez señala que deberán ser valorados en el “conjunto de la instrucción que se está llevando a cabo, ya que de las diligencias policiales se deduce la posible próxima presentación de otras denuncias” similares. Está previsto que los Mossos reciban esta semana al menos cinco denuncias más.