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La URV sanciona a un catedrático por una falta "muy grave" de acoso laboral

Las denucias de tres profesores por insultos, amenazas y otras humillaciones se ha saldado con cuatro meses de suspensión de sueldo y funciones

Rafael Morales

Entrada principal del Campus Catalunya de la URV.

Entrada principal del Campus Catalunya de la URV. / XAVI MOLINER / ARCHIVO

La Universitat Rovira i Virgili (URVha sancionado a un catedrático con la suspensión de cuatro meses de sueldo y funciones por una falta muy grave de acoso laboral a tres profesores de su departamento. Teresa Torres, delegada de la junta del personal docente e investigador de la universidad tarraconense, ha confirmado, según adelanta este sábado el 'Diari de Tarragona', que se trata de la primera sanción a un funcionario por acoso laboral en la universidad. Un portavoz URV ha evitado confirmar los hechos a este diario. "Se trata de un asunto interno y confidencial", ha declarado un portavoz. "No vamos a hacer ningún comentario al respecto", ha añadido.

La instructora del expediente, después de atender las explicaciones de los denunciantes y las alegaciones de I.B. I. , catedrático de Sociología adscrito al departamento de Gestión de Empresas de la Facultad de Economía, determinó que se había cometido una falta grave de acuerdo con el protocolo contra el acoso que la URV aprobó en el 2013. La instructora determina que I. B. I. actuó de forma prepotente, amenazadora, abusiva y humillante sobre varios profesores y personal de administración y servicios. 

TRABAJOS HUMILLANTES

Los hechos se produjeron en las instalaciones del Campus Catalunya de la URV a partir del mes de enero del 2012 y se prolongaron durante el 2013 y parte del 2014. La denuncia se formalizó en junio del 2014, pero transcurrió más de un año hasta que finalmente se produjo la resolución sancionadora a finales del año pasado. Las denuncias de tres profesores que estaban bajo las órdenes del acusado destacaron que I. B.I. les encargaba tareas que estaban muy por debajo de la labor investigadora que debían hacer, además de proferirles gritos, acusaciones infundadas, mantener actitudes agresivas y otras conductas humillantes.

Un ejemplo de los trabajos que encargaba el catedrático y que los afecctadores denunciaron era redactar correos electrónicos de una línea que el mismo catedrático les dictaba. La instructora académica del caso también especifica que el denunciado profirió gritos, insultos y a amenazas a los profesores afectados. 

INFORME PSICOLÓGICO

Un ejemplo de los trabajos absurdos, por estar por debajo de la cualificación del puesto de trabajo, que denunciaron los profesores afectados era redactar correos electrónicos de una línea que el mismo catedrático les dictaba. La instructora académica del caso también especifica que el denunciado  profirió gritos, insultos y a amenazas a los profesores afectados.

La resolsución del expediente también se basa, de acuerdo a lo que establece el protocolo universitario, en un informe psicológico externo realizado al acusado. En el mismo, según detalla el 'Diari de Tarragona', la psicóloga María Checa determina que la personalidad del catedrático acusado tiene "rasgos de sensación de autoimportancia, pretencioso y prepotente, con déficits de empatía y una autoestima frágil que necesita ser reforzada contínuamente".

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