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El fiscal pide 23 años de cárcel para las tres acusadas del asesinato de la presidenta del PP de León

Este martes empiezan a declarar las tres acusadas por el crimen

El tribunal popular lo forman 5 hombres y 4 mujeres de entre 34 y 65 años

EL PERIÓDICO / BARCELONA

Preparativos en la Audiencia Provincial de León para la celebración del juicio.

Preparativos en la Audiencia Provincial de León para la celebración del juicio. / EFE / J. CASARES

La Audiencia de León juzga el caso de Isabel Carrasco, la presidenta de la Diputación de esta localidad asesinada a balazos el 12 de mayo del 2014. Durante este lunes se ha formado el jurado, que finalmente integrarán cinco hombres y cuatro mujeres, de entre 34 y 65 años. Tras este trámite, el martes comienza el juicio con la declaración de las tres mujeres sospechosas de cometer el conocido como 'crimen de León'. 

Montserrat González, su hija Montserrat Triana y la policía local Raquel Gago están acusadas de urdir y ejecutar el plan que terminó con la vida de la política del Partido Popular. El jurado popular elegido para juzgarlas notará “la enorme expectación social e importancia periodística”, en palabras del juez de la sala, Carlos Javier Álvarez, de un juicio que siguen 130 periodistas de más de 40 medios de comunicación.

Según la fiscalía, la madre y la hija sorprendieron a Carrasco en una pasarela sobre el río Bernesga. Tras los disparos huyeron y Triana entregó el revólver a la agente Gago, que lo ocultó en su coche. Habría sido un "crimen perfecto", según la fiscalía, si un policía jubilado no las hubiera seguido. Para cada una de ellas, la fiscalía pide una pena de 23 años de prisión. 

CONFESIÓN DE LA MADRE

Tras su arresto, la madre confesó ser la autora de los disparos y aseguró que lo hizo motivada por el odio que sentía hacía la ‘dama de hierro de León’ -sobrenombre de Carrasco-, a quien consideraba culpable del despido de su hija y de poner fin así a su carrera profesional en el PP de la provincia.

Por su parte, la policía Gago, amiga íntima de Triana durante los últimos diez años, sigue manteniendo a día de hoy su inocencia. Su defensa se basa en que no sabía que habían ocultado la pistola en su coche y en que avisó a la policía en cuanto lo descubrió, un día más tarde, en lugar de deshacerse de esta, algo que tuvo tiempo de hacer. Decidir sobre la culpabilidad de la tercera mujer será la parte más complicada de los nueve miembros de este jurado. Se abre la sesión.