Examen al plan de choque social

EL PERIÓDICO chequea el acuerdo entre JxSí y la CUP para invertir en políticas sociales, sanidad y enseñanza tras años de recortes

Un piso cedido por la Sareb al Ayuntamiento de Barcelona.

Un piso cedido por la Sareb al Ayuntamiento de Barcelona. / DANNY CAMINAL

1
Se lee en minutos
TONI SUST / ÀNGELS GALLARDO / MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

El plan de choque del nuevo Gobierno catalán es, aparentemente, la perla de este de nuevo periodo, el embrión de la nueva Catalunya: una hoja de ruta que debería traducirse en ventajas palpables para la ciudadanía, que está pasando los peores años que ha conocido en muchas décadas. Los gobiernos de Artur Mas han llevado a cabo una decidida política de recortes sociales, argumentando para ello la crisis y la precariedad de las arcas de la Generalitat.

Noticias relacionadas

Ahora, el plan de choque incluye partidas presupuestarias en algunos aspectos. Parciales e insuficientes en el tema sanitario, cuyos serios recortes quedan simplificados e inmersos en lagunas irresueltas. Pero en otros alude a medidas ya existentes, o que seguirían su curso en cualquier caso, aunque probablemente con un ritmo inferior de aplicación. También figura en el plan un bloque de medidas que, de momento, solo son la expresión de un deseo.

El plan de choque afecta a varios apartados, esencialmente: políticas sociales, sanidad y enseñanza. Fruto del acuerdo entre JxSi y la CUP, es el documento de trabajo principal del Ejecutivo de Carles Puigdemont. El plan también se verá afectado por los presupuestos: si, como ahora parece probable, la Generalitat acaba prorrogando el presupuesto del 2015 para un año más, los cerca de 270 millones de euros que prevé el plan deberán detraerse de otras partidas ya existentes. Solo si hay presupuesto nuevo se podrán explorar vías para obtener nuevos ingresos.