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Investigado el exedil de la policía de Calafell por anular 383 multas de tráfico de él y su familia

El concejal, en la opisición desde las municipales de mayo, y un sargento están imputados por la eliminación irregular de casi 800 sanciones

Rafael Morales

Econcejal de Seguridad Ciudadana de Calafell en el anterior mandato municipal, Francesc Clavero (CiU), anuló casi 400 multas de tráfico, la mayoría de ellas por estacionar sin pagar en la zona azul, de él mismo, de su mujer y de su hija. El caso lo está investigando el juzgado de instrucción número cinco de El Vendrell, que el lunes tomó declaración como imputados a Clavero y a un sargento de la policía local. Se les acusa de anular de forma irregular un total de 773 multas, por un valor de unos 20.000 euros, entre los años 2011 y 2015, según ha informado este martes el propio ayuntamiento, ahora presidido por el socialista Ramon Ferré. 

La polémica por las multas de tráfico en Calafell ha explotado definitivamente. Si el lunes declararon los dos imputados, el ayuntamiento ha querido este martes profundizar en algunos de los argumentos que utilizó Clavero para eximir su responsabilidad en la cancelación de las multas. El ayuntamiento ha informado de que Clavero se anuló a sí mismo y "sin motivos legales" 300 multas de zona azul. El importe de las mismas ascendería a 8.751 euros, según las diligencias que instruye el juzgado de El Vendrell y a las que tiene acceso el equipo de gobierno municipal, que se personó en la causa como parte perjudicada.

La denuncia de un policía local

La polémica por las multas en Calafell llegó a los juzgados cuando a finales del pasado verano un agente de la policía municipal vio con sorpresa que no se tramitaran siete multas que había impuesto en las calles de la población. Responsables municipales le explicaron que la razón era un defecto de forma, pero el agente no se conformó con el argumento. Puso el caso en manos de la Fiscalía cuando tras investigar la situación y comprobar que existían cientos de multas que la Diputación no llegaba a tramitar. El ayuntamiento ha informado de que las 773 multas por las que están imputados el exresponsable de Seguretat Ciutadana, Francesc Clavero, y un sargento de la policía local, son las tres cuartas partes de todas las anuladas entre los años 2011 y 2015. 

La información facilitada esta tarde detalla que de las 300 multas impuestas a Clavero y posteriormente anuladas, 198 corresponden a su antiguo vehículo particular, diez a un nuevo vehículo y las 92 restantes se impusieron a un tercer coche que el exresponsable de la policía local utilizó como vehículo de cortesía de un concesionario de automóviles. Clavero también habría anulado otras 83 multas a vehículos de familiares directos por un importe de 2.371,31 euros. Se trata de 23 sanciones impuestas al vehículo de su mujer, 49 al de su hija y 11 a un coche de la empresa donde trabajaba la hija.

Clavero defiende que nunca se aplicaron “criterios arbitrarios” en la anulación de las sanciones. Fueron criterios de “máxima objetividad”, sostiene, y asegura que la gran mayoría de las multas anuladas estaban relacionadas con motivos de trabajo y que los beneficiarios fueron concejales y empleados de servicios, como personal del centro médico y trabajadores de empresas de servicios. "Anulé las multas pensando que lo podía hacer en función de mi cargo y nadie me dijo lo contrario", apunta.

CLAVERO: "ERA HABITUAL"

A las puertas de los juzgados, Clavero insistió el lunes en que "estaba justificado" anular las multas en todos los casos que se hizo y admitió que "perdonar" las multas a los concejales era una práctica habitual. "No he hecho nada diferente a lo que ya se hacía", argumentó. También mencionó que el actual alcalde le pidió, cuando estaba en la oposición, que retirase una multa a su madre y que Joan Maria Triadó, que en la actualidad forma parte del gobierno municipal por la UAM, le daba sobres con multas que consideraba que se debían anular.

"A mi madre la multaron, presentó recurso y se lo aceptaron", ha explicado hoy el alcalde. "El recurso no podía estar más cargado de razón y la multa se retiró por el procedimiento correcto, no como las que Clavero se perdonaba a él mismo y a sus familiares", ha defendido Ferré, que acusa a Clavero de "intentar extender la sombra de la duda para eludir su responsabilidad". También ha recordado que el ayuntamiento tuvo que dar la razón a numerosos vecinos del núcleo antiguo que fueron multados durante el mercado medieval del 2013 a pesar de que disponían de una autorización municipal.