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INFORME SOBRE DERECHOS INFANTILES

El Síndic reclama que los menores de 3 años no vayan a centros de acogida

Rafael Ribó aboga por una "renta de suficiencia económica" para las familias con niños más vulnerables

VÍCTOR VARGAS LLAMAS / BARCELONA

Si a la vulnerabilidad propia de la infancia se le suman las situaciones que obligan a las autoridades a asumir la tutela de los menores, se evidencia la necesidad de dotar a estos niños de las condiciones que garanticen que su crecimiento se equipare, en la medida de lo posible, a las circunstancias de que disfrutan la mayoría de los pequeños. Esa es la premisa que ha impulsado al Síndic de Greuges, Rafael Ribó, a reclamar al Govern que prohíba que ningún niño menor de 3 años ingrese en un centro residencial, para que su día a día se desarrolle en el calor de un entorno familiar.

La medida es una de las 30 propuestas que se enmarcan en el informe sobre los derechos de los niños que Ribó ha presentado a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell. Una iniciativa que se podría hacer efectiva si mediara “una apuesta” por las familias de acogida y por las unidades de convivencia de acción educativa (UCAE), concebidas para los chavales que precisan de una atención más especializada, según la adjunta al Síndic para la infancia, María Jesús Larios.

Sin embargo, se trata de opciones que representan un porcentaje muy inferior al de los recursos residenciales en Catalunya, como lo demuestra la existencia de 35 centros de UCAE en todo el territorio, cifra muy alejada del modelo por el que apuestan los países anglosajones, que han entendido mejor que es “un recurso más apropiado y más económico que los centros de menores”, según Larios .

En caso de fructificar la petición, este año se beneficiarían 72 niños, según datos de la Direcció General d’Atenció a la Infància i l’Adolescència (DGAIA). El Síndic propone que en una segunda etapa se extienda el veto a tutelas residenciales para los niños de 3 a 6 años, que en Catalunya ascienden a 108. En el 2014, de los más de 7.000 menores con amparo público, 2.720 vivían en centros (el 38,5%), 956 lo hacían con familia ajena (13,5%), sin lazo alguno con los progenitores naturales, y 37 con familias profesionalizadas.

ECUANIMIDAD

Ribó ha pautado las 30 medidas en las cuatro grandes prioridades que contempla en materia infantil: “Protección, lucha contra la pobreza, salud e igualdad de oportunidades”. En este último ámbito, Larios ha enfatizado la necesidad de implementar una “renta de suficiencia económica” que garantice unas “condiciones de vida dignas” a los niños criados en familias con mayores dificultades.

Ecuanimidad también en la salud mental, canalizando recursos que permitan satisfacer las crecientes demandas de tratamiento entre niños y a adolescentes, vivo reflejo de lo que ya sucede con la población adulta. No en vano, los servicios psicológicos y psiquiátricos catalanes han visto incrementarse un 79,8% el número de menores atendidos entre el 2003 y el 2013.

La alerta por el riesgo de vulnerar los derechos de los chavales incluye el entorno escolar, donde Larios ha hecho hincapié en el “déficit” que representa la falta de gratuidad del sistema formativo, así como la reducción de becas para gastos directos (material educativo) e indirectos (servicios escolares) que reducían la brecha según las posibilidades económicas del entorno familiar.

Ante este escenario, el Síndic ha reclamado al Govern que amplíe “los recursos humanos, materiales y económicos” para preservar los derechos de los menores más frágiles y reducir la brecha que les separa de quienes han tenido la suerte de comenzar la vida con mejor pie.