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La UNESCO reconoce las fallas del Pirineo como Patrimonio de la Humanidad

Las fiestas del fuego se celebran en Catalunya, Aragón, Francia y Andorra

LAURA BIELA / LLEIDA

Fiesta del fuego en Boí.

Fiesta del fuego en Boí. / ARCHIVO

Las fiestas del fuego del Pirineo han sido declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Así lo ha dado a conocer este martes la UNESCO, reunida en Namibia (África) desde el domingo. La UNESCO ha elogiado el carácter asociativo, transversal y divulgador de la fiesta.

La candidatura Fiestas del Fuego del Solisticio de Verano de los Pirineos fue presentada por Andorra, aunque incluye un total de 63 municipios: 34 franceses, 17 catalanes, 9 aragoneses y 3 andorranos. La recta final de la declaración se inició en febrero cuando se entregó el dosier de presentación y el comité evaluador emitió los informes favorables. Estos valoraban la transversalidad de la candidatura, que contaba con el apoyo de tres estados, y que la iniciativa hubiera surgido de las entidades organizadoras de las fallas.

“Esta declaración supone un reconocimiento para todas las generaciones que a lo largo de los años han bajado sus fallas y nos permite además colocar al Pirineo en el mapa”, ha explicado la vicepresidenta de la Associació de Municipis Fallaires, Sofia Isus, quien confía en que esta distinción “ayude a conservar esta fiesta por muchos años más”.

LA MISMA ESTRUCTURA

La celebración tiene en todas las localidades la misma estructura: se celebra alrededor de Sant Joan y tiene el fuego como principal protagonista. Aunque cada pueblo tiene su variedad.

En el caso de Isil (Pallars Sobirà), donde las fallas están declaradas Fiesta Cultural de Interés Nacional, encienden un tronco de árbol de 15 metros en medio de la hoguera. Esta es la señal que indica que los jóvenes ya pueden comenzar el recorrido montaña abajo con su falla encendida cargada al cuello, creando así una serpiente de fuego.

En las localidades de la Alta Ribagorça, los participantes, en lugar de bajar la falla desde la montaña, corren por las calles del municipio con ella hasta llegar a la hoguera de la plaza mayor. Los pueblos de esta comarca han fijado durante el verano un calendario para mostrar a los visitantes esta tradición. La temporada se inicia la segunda semana de junio en Durro y se cierra a finales de agosto en Vilaller.

La candidatura para conseguir este reconocimiento ha llevado a algunos municipios de la zona a recuperar esta tradición. Un ejemplo de ello es Alòs de Isil, donde las fallas se retomaron en el 2014.

Para este miércoles se han organizado una serie de actos festivos. En el caso de los pueblos del Pirineo catalán será a partir de las 19.30 horas, momento en el que se harán repicar las campanas en las diferentes localidades y se encenderán hogueras.

Para el jueves está previsto que se reúnan en Andorra la Vella los representantes de todos los municipios de la candidatura, en la que será la VII Trobada de Fallaires del Pirineu, con el objetivo de potenciar la tradición de las fallas en los Pirineos.

Con esta nueva declaración, Catalunya suma otro elemento a su lista de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, después de los 'castells' y la Patum de Berga.

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