28 may 2020

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El 10% de las carreras pinchan en la primera inspección universitaria

Una ingeniería de la Universitat de Vic tendrá que cerrar porque no cumple los requisitos de calidad

Los másteres de profesor de secundaria de la UB y la UAB deberán introducir mejoras en dos años

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Seis años después de la implantación del plan Bolonia, las universidades catalanas empiezan a rendir cuentas. Y a la vista de los resultados que hasta ahora han arrojado las auditorías externas encargadas por la Agència per a la Qualitat del Sistema Universitari (AQU), la situación es, al menos de momento, moderadamente satisfactoria. Aunque no ideal. Los grados y másteres que se imparten en Catalunya son correctos en muchas facultades, aunque en torno al 10% de los títulos van a tener que introducir mejoras en los próximos dos años. En un único caso, el del grado de Ingeniería Electrónica Industrial y Automática de la Universitat de Vic (UVic-UCC), la evaluación ha sido desfavorable, lo que supone el cese de esos estudios. Al menos, mientras no sean modificados.

La comisión de la AQU que está recorriendo, desde finales del 2014, los campus catalanes y analizando, una a una, las titulaciones que ofrecen, ha determinado que un 80% de los grados y másteres auditados hasta el pasado 30 de octubre merecían una acreditación favorable. De las 118 carreras que se han sometido al control de calidad, nueve (cuatro grados y cinco másteres) han sido distinguidas como excelentes.

«Estamos todavía al principio de una evaluación que, además, se realiza por primera vez en Catalunya, por lo que es difícil avanzar conclusiones», advierte, así de entrada, Josep Joan Moreso, presidente de la AQU. Con todo, Moreso sí se atreve a señalar que «cualquier resultado superior al 10% en el número de informes favorable pero sujetos a condiciones de mejora sería dramático». 
«Las titulaciones que no consigan la acreditación, es decir, las que no superen favorablemente la auditoría, tendrán que ser desprogramadas y, por lo tanto, dejarán de ofrecerse a nuevos estudiantes», agrega el también exrector de la Universitat Pompeu Fabra. Eso sí, aclara, para los alumnos que ya se encuentran cursando esos estudios «se diseñarán fórmulas para que puedan terminarlos».

OTRO GRADO CASI IDÉNTICO

En esta circunstancia se encuentran los estudiantes de Ingeniería Electrónica Industrial y Automática de la UVic, que el próximo curso 2016-2017 no abrirá la matrícula de primer curso después de haber recibido el informe negativo de la comisión externa de la AQU, según confirmaron fuentes de la entidad. Los evaluadores de la agencia han considerado que ese grado, por el que los alumnos pagan 5.487 euros por curso, presenta problemas en materia de profesorado, ya que «no todos los docentes tienen la experiencia y la dedicación adecuadas para el desarrollo de la formación asignada». Además, en la misma facultad de Ciencias y Electrónica de Vic se imparte otro grado, el de Ingeniería Mecatrónica, que es muy parecido, lo que supone una duplicidad de titulaciones.

«La universidad ya ha presentado una propuesta sobre los cambios que hay que introducir en el temario de Ingeniería Electrónica Industrial y Automática, con la esperanza de que para el curso siguiente, el 2017-2018, se pueda volver a ofertar», adelanta a este diario una portavoz de la UVic, que informa de que este año solo hay 14 alumnos matriculados en el grado afectado.

Tampoco resultan demasiado bien parados en las auditorías los másteres de profesor de educación secundaria que imparten las universidades de Barcelona (UB) y Autònoma de Barcelona (UAB), que si bien han obtenido un informe final positivo, van a tener que introducir mejoras en todos los ámbitos analizados por la comisión de expertos de la AQU. En el caso de la UAB, explica el director de la agencia, Martí Casadesús, «el problema es que hay demasiada rotación de los profesores universitarios y falta un vínculo real con los institutos de secundaria».

En el segundo, existe una falta de coordinación entre las ocho facultades y los 23 departamentos que participan en el máster, «donde además se deberían de adecuar los temarios para asegurar la adecuación de la docencia en la especialidad de formación profesional», dice el informe de evaluación.