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COOP DE BICI (SANTS)

Un taller de bicis con conciencia

P. C. / BARCELONA

Un taller de bicis con conciencia

ELISENDA PONS

Como a tantos cooperativistas, el latido le llegó a Oriol Vidal tras 15 años reparando y resucitando miles de bicis en una tienda convencional, donde la aportación de capital determinaba el poder de decisión de los propietarios y la gestión. Al dejar atrás esa etapa quiso encarrilar su actividad desde una empresa donde las decisiones fueran democráticas entre los asociados y el trabajo fuera una fuente de realización personal. Se alió con otro extrabajador, con su propio hermano, Cristián (como administrador), y con un cuarto socio, de entre 40 y 50 años, para crear Coop de Bici, en Melcior de Palau, 64. No importaba demasiado el dónde, porque un taller no precisa de una primera línea comercial, sino de buena mano de obra donde el boca a oreja entre los usuarios haga el resto. Así que intentaron reducir costes base al máximo y echar la carne al asador en un espacio de 75 metros cuadrados donde el espacio se optimiza porque las dos ruedas también penden de sus altísimos techos.

El día a día del taller es reparar, suministrar accesorios y recambios, mantener y hasta montar las bicis que algunos compran por internet. También las venden, pero solo por catálogo. Y tras dos años de recorrido cuentan cada vez más con clientes del sector de la competición en mountain bike, ámbito en el que también son especialistas. Sin dejar de lado la bici urbana, que prolifera en Barcelona sin que haya demasiados talleres que le dediquen el mimo que se merece, reivindican.

El negocio se vale de dos trabajadores contratados a media jornada, mientras que los socios aguardan el momento de poder alcanzar un sueldo (los estatutos fijan un máximo del 150% del salario base de cada categoría laboral) que les permita vivir y una estabilidad. Esperan consolidar el negocio y cumplir su objetivo de integrar socios-usuarios (al estilo Abacus), si su proyecto cuaja en un barrio especialmente concienciado.