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David Baker: «Queremos ser Tintín, pero en realidad somos Haddock»

Un 'tintinófilo' de la rama investigadora: los que siempre quieren saber más y darlo a conocer.

David Baker: «Queremos ser Tintín, pero en realidad somos Haddock»

JOAN PUIG

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Mauricio Bernal
Mauricio Bernal

Periodista

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Un detalle que da la medida del lugar que ocupa Tintín en la vida del funcionario barcelonés David Baker es que tiene cargados en su móvil todos los álbumes de la serie, para consultarlos en cualquier momento y lugar. Otro detalle es que se sabe de memoria el número total de viñetas que dibujó Hergé sobre las aventuras del periodista, 17.456, y lo sabe porque se tomó el trabajo de contarlas él mismo. Miembro de las juntas directivas de la Associació Catalana de Tintinaires 1001 y de la Asociación Tintinófila de Habla Hispana ¡Mil Rayos!, de Baker hay que decir sencillamente que le fascina Tintín, y que sus actos son consecuentes con esa fascinación.

-¿Por qué contó las viñetas?

-Lo hice en el contexto de un estudio sobre la longitud exacta de cada álbum, porque una cosa son las páginas y otra es la cantidad de viñetas: entre 600 y 800 dependiendo del álbum. De todas maneras, es la cifra que me salió a mí. Hay varias maneras de contar, y a otros tintinaires les han salido otras cuentas.

-¿De qué depende?

-De lo que consideres que es una viñeta. Tampoco son cifras muy diferentes, son 20 viñetas arriba o abajo. ¿Somos friquis? Probablemente, pero el friquismo es necesario.

-¿Tiene una teoría al respecto?

-Yo creo que el friquismo es la válvula de escape de esta sociedad occidental. Le permite a la gente realizarse y ser un poco más feliz.

-Cuénteme, ¿tiene un álbum favorito?

-Le tengo un cariño especial a Los cigarros del faraón porque fue el primero que me regalaron, a los 7 años. Cuando se nos pregunta esto, muchos aficionados respondemos así.

-¿Y personaje?

-El personaje favorito por antonomasia es el capitán Haddock. Tintín es probablemente el personaje que a todos nos gustaría ser, pero Haddock es quien somos en realidad.

-¿Qué piensa un tintinófilo cuando acusan a su héroe de racista?

-Yo lo que pienso es que Hergé era un hombre de su época. Tintín en el Congo, que está tan denostado, es hijo del Congo belga, y de la Exposición colonial de París de 1931, a la que traían a personas de las colonias y las exponían como bichos, y eso era aceptado. Digo personas y no ciudadanos porque ni siquiera eran considerados ciudadanos.

-Es una polémica que resucita con regularidad, muy intensa.

-Pero nadie habla de prohibir La cabaña del Tío Tom, o algunas obras de Julio Verne. Mi opinión es que  al ser Tintín tan universal alguna gente lo utiliza para hacerse notar.

-¿Usted es coleccionista?

-No. Mire: aunque la línea es difusa, hay dos tipos de tintinaires: los coleccionistas y los investigadores. No digo académicos, sino personas que quieren saber más, picadas por la curiosidad. Yo soy de esos. Me gustan la investigación y la divulgación.

-Sí, he visto que da muchas charlas.

-Creo que la base de una afición es compartir los hallazgos.

-Y por eso existen Els quaderns d'en Xifort, ¿no? ¿Por qué Xifort, por cierto?

-Era el nom de plume de mi abuelo, Pere Foix i Cases. Fue anarquista, luego de Esquerra, luego del PSUC y acabó en México, exiliado.

-¿Con qué regularidad los publica?

-Uno por año, más o menos. Es un divertimento para compartir con los amigos. Son mis investigaciones sobre Tintín, y en general sobre Hergé. Tengo incluso uno… Mire, aquí está: sobre chimeneas. Todas las chimeneas que pintó Hergé en sus viñetas.

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-Estamos en la época de la reunión anual de 1001, ¿puede ser?

-En efecto, es el próximo 8 de noviembre en Cornellà. Es el 11º encuentro de tintinaires que organiza la asociación.