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43 muertos y 47 heridos

Este viernes se cumplen nueve años del accidente del metro de Valencia

Las víctimas agradecen al nuevo Gobierno valenciano que repare "el daño" que causó el PP

EDUARDO LÓPEZ ALONSO / BARCELONA

Este viernes 3 de julio se cumplen nueve años desde que se produjo el accidente del metro de Valencia que costó la vida a 43 personas en el 2006. Desde entonces, los familiares de las víctimas arrastran su pena pero también un profundo descontento con el papel de la Administración tras aquel fatal accidente. Esta semana, la Asociación de Víctimas del Metro (AVM3J) ha agradecido al nuevo Consell que haya puesto "las primeras piedras" para reparar el "daño moral infligido por el PP", que, según denuncia, se negó a recibirlos ni asumió responsabilidades políticas. El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, y la vicepresidenta, Mónica Oltra, se reunieron esta semana con las víctimas en una de las primeras audiencias del nuevo Gobierno valenciano.

El accidente tuvo lugar en la red de Metrovalencia dependiente de Ferrocarriles de la Generalidad Valenciana, en torno a las 13.00 horas del 3 de junio. Una unidad de tren que transportaba a unas 150 personas descarriló en una curva cercana a la estación de Jesús causando la muerte a 43 personas, de las cuales 21 eran habitantes de la ciudad de Torrente, e hiriendo a otras 47.

Las relaciones con el nuevo Gobierno satisfacen pero es un cambio institucional que sabe todavía a poco. Los dirigentes de la asociación consideran que este reconocimiento institucional "debería haberse producido hace mucho tiempo por parte de la anterior Gobierno Valenciano, el Gobierno del Partido Popular, quienes lamentablemente prefirieron seguir haciendo política de partido en lugar de defender los derechos de los afectados por el accidente".

EL ACCIDENTE

Además del lógico dolor que sufren las víctimas, todas ellas han denunciado repetidamente la "gestión tan vergonzosa" que se produjo tras los hechos. La investigación, basada en los datos de la caja negra del tren, indicó que la unidad aumentó rápidamente la velocidad hasta los 81 km por hora un minuto antes de entrar en una curva en la que el máximo permitido es de 40 km/h. El sistema de seguridad instalado no funcionó como debiera. Era 40 veces más barato que el utilizado en la mayoría de los metros de España. Los profesionales ya habían advertido de la peligrosidad del tramo, que ya había causado otros accidentes menos graves. El cambio de las ventanillas por un modelo inadecuado permitió además que los ocupantes del primer vagón salieran despedidos durante el accidente (algo que divulgó el programa 'Salvados', de La Sexta).

Al margen de las irregularidades detectadas, lo que causó más ofuscación a las víctimas fue el tratamiento informativo de la catástrofe en los medios de comunicación públicos. Por orden directa de la Generalitat Valenciana, Canal 9 no cambió la programación el día del accidente, se le restó importancia de manera incomprensible, algo que profesionales de Canal 9 reconocieron públicamente. Más tarde, el PP obstaculizó la comisión de investigación de las Cortes Valencianas y en todo el caso fue evidente que la defensa de la posición de la empresa de ferrocarriles fue mayor que la de las víctimas. La investigación judicial archivó el caso por falta de pruebas.  

En junio del 2011 'Interviú' publicó que el maquinista del tren siniestrado, que falleció en el accidente y sobre quien habían recaido todas las culpas, estaría enfermo de epilepsia, lo que le inhabilitaba para su labor. Esta noticia le habría supuesto a un empleado que colaboró con la revista la imputación de una falta grave disciplinaria. Un velo de oscuridad sigue sobre el accidente, mientras los familiares de los muertos siguen reclamando culpables y responsabilidades para que nada parecido pueda volver a suceder. 

Temas: Metro