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"La pregunta de la catáfora me sorprendió mucho, la verdad"

El barcelonés Pablo Peláez, con un 9,85, ha sido el estudiante con mejor nota de selectividad del 2015

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Pablo Peláez, el estudiante con mejor nota de selectividad del 2015 en Catalunya, ayer en su colegio.

Pablo Peláez, el estudiante con mejor nota de selectividad del 2015 en Catalunya, ayer en su colegio. / FERRAN SENDRA

Pablo Peláez Ibáñez quiere ser médico. Lo dice rotundo, con convicción. Lo ha tenido siempre clarísimo, confiesa. Y ahora, con la notaza que ha sacado en la selectividad, el camino para ingresar en la facultad de Medicina se le ha allanado por completo. «Creo que escogeré la Universitat de Barcelona, sobre todo por su prestigio y, de paso, porque tengo la facultad del Hospital Clínic muy cerca de casa». Pablo ha sido la mejor nota de las pruebas de acceso a la universidad de este año, con un 9,85.

Fue uno de los escasos estudiantes catalanes que respondieron correctamente a la pregunta trampa de la catáfora en el examen de Lengua Castellana. «Cuando leí el enunciado, me quedé un poco sorprendido, la verdad. Me costó dar con la definición, aunque sonaba de cuando estudiamos las figuras estilísticas en clase. Al final caí y di la respuesta correcta», cuenta.

Las felicitaciones y enhorabuenas le llueven esta calurosa mañana de viernes, apenas unas horas después de conocer la nota y mientras recorre las instalaciones de su escuela, el colegio Sant Miquel de Barcelona, donde ha estudiado «desde los tres años», explica. «Bueno, yo me considero un chico normal. Juego a balonmano con un equipo vinculado al colegio y hago inglés fuera de clase», relata. Pasará el mes de julio en Barcelona y, en agosto, quizás haga algún viaje con su familia. «Quizás vayamos también al pueblo», apunta. Nada especial, subraya.

En Girona, la mejor puntuación de la selectividad la ha obtenido el joven Jan Baserba, alumno del colegio de los Maristas de la capital gerundense. Su 9,7 coincide con la nota que ha sacado también Irene Espuny, alumna del instituto de tecnificación deportiva Terres de l'Ebre, en Amposta, y que ha sido la estudante más destacada en las comarcas de Tarragona. Júlia Montoliu, que ha cursado el bachillerato en el colegio Vedruna de Balaguer (Noguera), ha sido con un 9,55 el mejor expediente de las pruebas de acceso a la universidad en Lleida.