07 jun 2020

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Violencia a través de internet

Los Mossos forman a 700 alumnos para frenar el ciberacoso en el aula

La mensajería instantánea es el canal más común a través del cual se produce esta forma de maltrato

Los conflictos descienden en los institutos donde se aplica la iniciativa, en algunos casos a la mitad

EVA VISA / LLEIDA

La mayoría de los alumnos de primero de ESO tienen un perfil en alguna red social a pesar de que estas prohíben la inscripción de menores de 14 años. En España, dos de cada tres menores de entre 10 y 16 años posee un móvil propio del que no se separan y viven pendientes de sus pantallas.

Los riesgos de internet son muchos y el acoso escolar se ve ahora amplificado por las redes de la tecnología. La manera de relacionarse de los adolescentes ha cambiado por completo en los últimos años y las vejaciones de unos estudiantes a otros proliferan en redes sociales como Facebook y los grupos de WhatsApp, el canal que cuenta con más usuarios de esta franja de edad. Por este motivo, los Mossos d'Esquadra han formado este curso a 708 alumnos de tercero y cuarto de ESO de 58 institutos de secundaria de Catalunya. Los agentes les conciencian sobre los problemas que puede generar internet y las redes sociales y les ayudan a hacer un uso correcto de ellas.

El primer paso consiste en elegir al grupo de mediadores del instituto. Lo hacen los profesores y no escogen, como de costumbre, a los que sacan mejores notas, sino a los líderes, a los referentes, a los que suelen ejercer una influencia sobre el grupo tanto en los pasillos como en el patio. El perfil es muy importante: no tienen que ser vistos como los chivatos de la clase, sino que su opinión tiene que ser escuchada. Una vez escogidos estos alumnos, los Mossos los formarán en la resolución de conflictos. Después serán los propios adolescentes quienes transmitirán a sus compañeros de instituto el mensaje de la policía. Así, estos jóvenes formadores se convertirán en referentes y asesores para todos los alumnos del centro.

ENTRE IGUALES

«Ellos son los primeros que se enteran de cualquier conflicto. Acostumbran a ser malentendidos que se solucionan hablando. Pero hay que cortarlos lo más pronto posible para que no se hagan más grandes», asegura Montse Vaquer, una de las agentes que realiza las charlas a los alumnos de Lleida. Su compañera, Alexandra Rivero, añade que «entre iguales» el mensaje llega de forma más «fluida y eficaz». De hecho, padres y profesores suelen detectar el acoso cuando la situación ya es límite.

En Lleida, unos 40 alumnos que cursan sus estudios en los IES Torre Vicens, Manuel de Montsuar y la Caparrella han recibido esta formación denominada 'Internet segura: de tú a tú'. Los resultados de la iniciativa han sido inmediatos. «Los incidentes por conflictos relacionados con las nuevas tecnologías han disminuido a la mitad en nuestro centro», afirma la jefa de estudios del IES Manuel de Montsuar, Rosa Sol. «Nosotros hemos visto cómo Ask (una red social de preguntas y respuestas anónimas usada por muchos adolescentes) casi ha desaparecido», señala la psicóloga del Torre Vicens, Pilar Atienza.

La formación por parte de los Mossos, que implica también a profesores y padres, consiste en cuatro sesiones prácticas en las que se tratan temas como las imágenes en la web y la privacidad, el ciberacoso y el 'grooming' (adultos que se hacen pasar por niños para lograr imágenes o favores sexuales), el 'sexting' (envío, especialmente a través del móvil, de imágenes con contenido sexual tomadas por el protagonista de las mismas) y el uso de la cámara web. Se trabaja siempre a partir de casos reales como el reciente suicidio de una menor de 16 años, víctima de acoso escolar, en Usera (Madrid). Luego es el turno de la reflexión conjunta.

El jefe de la Oficina de Relaciones con la Comunidad de la comisaría de Lleida, Xavier González, sostiene que los chicos no son conscientes de que incurren en delito cuando son testimonios de un caso de ciberacoso. «En la formación damos mucha importancia a la figura del espectador y en las charlas los alumnos se dan cuenta de que con su actitud están alentando al líder», asegura.

Lidia, Carles, Marta, Adrià y Anna forman parte del equipo de mediadores del IES Torre Vicens de Lleida. Se sienten privilegiados por su trabajo aunque dejan claro que su labor no es investigar, sino escuchar. «Si nos enteramos de algo o vemos que alguien no está bien, lo primero que hacemos es hablar con la víctima, preguntarle cómo se siente», explican. Después comunican el problema a la psicóloga del centro y juntos deciden la mejor manera de resolver el conflicto. Normalmente, hablando con las partes implicadas es suficiente. En los casos más graves, los directores abren expedientes disciplinarios, se expulsa temporalmente al agresor o se interpone una denuncia ante los Mossos.

Los coordinadores de mediación de los centros de secundaria coinciden en que es positivo que los causantes del conflicto pidan disculpas a través del mismo canal en el que han hecho la ofensa.