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Gente corriente

Víctor Infiesta: "Por muy jóvenes que seamos, vemos las cosas"

Catalina Gayà

Llega con su padre,  Jaume. Luce una camiseta con un símbolo que ya he visto en vídeos en los que Víctor canta letras reivindicativas, frescas, rebosantes de sentido común.

-En Twitter te defines como «cantautor inocente».

-Eso es un poco anticuado, porque ya no me considero un cantautor. Me considero músico, compositor, letrista… Nunca me he planteado la  etiqueta. He tenido la herramienta de la música y he hecho canciones con musicalidad, estribillo, pero siempre he pensado que si no hubiese sido cantautor, entre comillas, las letras las hubiese escrito igual.

-¿Cuándo abriste la cuenta de Twitter?

-Hace cuatro años, ahora tengo 16 años.

-Tus canciones tienen mucho contenido social. ¿De dónde sale esa preocupación?

-Conciencia. De escuchar música, de observar. Siempre he cantado lo que me ha dado la gana, sin tener en cuenta si era correcto o no o si era adecuado para mi edad. Mi música es mi camino para expresarme y abrirme, y poco a poco se ha creado un estilo Víctor Infiesta que no sabría cómo etiquetar.

-¿Cuándo empiezas a componer?

-A los 12 años. Fue espontáneo. Le dije a mi padre: 'He hecho esta canción', y se la enseñé a todo el mundo que conocía. La primera es La selva. Ves las noticias, ves lo que sucede y te choca.

-En La selva explicas que estás harto de fronteras, denuncias la explotación de niños. ¿Habláis de estos temas los jóvenes?

-No, no hablamos de esto, pero creo que hay un punto que es necesario, y también es una ambición mía: necesito decirlo, tengo que expresar lo que pienso. No sé, hay cosas que no puedes expresarlas hablando, pero sí cantarlo. Cuento pequeñas historias que  expresan, que dicen algo…

-Dicen mucho: hablan de amor, desamor, belleza, prostitución, inocencia, protesta…

-Es que existen.

-Por ejemplo, tienes una canción que se llama La puta del Raval.

-Siempre que venía al Taller de Músics veía a la misma mujer apostada en la carretera. Así salió. ¡Es que por muy jóvenes que seamos no somos tontos, vemos las cosas!  Si  nos escucharan más, se darían cuenta de que para algunas cosas los niños tienen más sentido común.

-Empiezas a tocar la guitarra a los 5 años.

-Sí, de los 5 a los 12 años tocaba la guitarra, pero no era un apasionado. A los 7 u 8, mi padre me organizaba conciertos en el hotel de la familia. Encontré mi camino en la música cuando encontré la composición. El primer concierto como Víctor Infiesta fue cuando tuve 13 años.

-¿Y para cuándo el disco?

-Un disco es algo muy importante. Primero tengo que tener buen material, unas 30 canciones, y escoger las 10 mejores.

-¿Qué proyectos tienes ahora?

-Estoy trabajando con Miqui Puig como productor y estamos preparando una nueva banda, ya desde el Taller de Músics.

-Por cierto, llegaste al Taller de Músics con 12 años y eres uno de los alumnos más jóvenes.

-¡Qué le vamos a hacer! Yo, la verdad, me siento muy cómodo.

-¿Y el símbolo de la camiseta?

-Es el logo del clan familiar. Es el cuerpo de un perro salchicha y las patas de un pájaro. Es un animal se que se inventó mi abuelo, que tenía un grupo de música que se llama Los Buitres. Se llama Mitus y es malhablado, no se calla nada. ¡Es muy Albert Pla!

-¿Y el próximo concierto?

-Mañana, en Arenys de Mar, en el bar musical Principal, a las 23.00 horas.