30 sep 2020

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Gente corriente

Afra Quintanas: "Que haya espacios urbanos vacíos es un error"

Catalina Gayà

-Explíqueme, ¿qué concepto hay detrás de Mentrestant?

-En el 2009, los directores de Meanwhile Space entendieron que había un problema que se resume con la siguiente frase: que haya espacios urbanos vacíos es un error. Se identificaron 24 proyectos que tuvieron el apoyo de 17 ciudades en el Reino Unido a través de Meanwhile Project. Así surgió Meanwhile Space. Se creó un manual de usos y se estandarizaron fórmulas de acuerdos legales. El objetivo es reducir las barreras burocráticas para el uso temporal de espacios vacíos e impulsar cambios en las posibilidades y la flexibilidad de los usos permitidos.

-Un ejemplo.

-Un edificio vacío que entra en un plan urbanístico, pero mientras no se lleve a cabo dicho plan ese edificio se puede convertir en una plataforma de uso temporal que permite la experimentación de ideas.

-¿Hablamos de artistas?

-Al principio sí. Ahora son pequeñas empresas que quieren crecer o ideas que se han gestado y que necesitan un espacio para desarrollarse o visibilizarse.

-¿Cómo ha funcionado en Londres?

-Muy bien. Ya está integrado en los ayuntamientos. Estos lo entienden y lo impulsan. En el 2014, Meanwhile Space creó unos 100 puestos de trabajo y ha seleccionado 246 proyectos. En Londres trabajamos en 12 distritos, y en todo el Reino Unido en 31. Y ya hemos hecho 18 actuaciones en otros países.

-Así nace Mentrestant...

-Hace unos cuatro años, cuando empecé a trabajar en Meanwhile Space, en Londres, les dije que me gustaría probar cómo podría integrarse en el ecosistema barcelonés. Foment de Ciutat Vella, la regidoria de Comerç y el Icub decidieron aceptar un piloto.

-Siga, por favor.

-El proyecto ha durado un año, con una extensión de cinco meses. Tuvimos el encargo de trabajar una zona en concreto. Detectamos cinco espacios, pero dos no fueron posibles y abrimos tres. Hay dos que quedan permanentes en la calle Príncep de Viana, el de Som Atents y el de Scanner FM. Los otros dos fueron un Pop Up y un espacio de yoga.

-¿Cómo valora la experiencia?

-Hace cuatro años no había el hábito ni el apoyo que tenemos ahora. Desde la Diputación ya se han organizado seminarios y se han abierto líneas de financiación a los ayuntamientos. Se nota que hay ganas, pero también hay dudas y temas básicos que resolver para poder desbloquear este tipo de usos de manera sencilla y estándar.

-¿Qué diferencias hay entre el Reino Unido y Barcelona?

-La mayor diferencia es que en el Reino Unido hablar de un uso Meanwhile no implica, la mayoría de las veces, pagar alquiler. Los propietarios pagan unos impuestos muy altos cuando tienen un espacio vacío, solo cubriéndoles este gasto ya hay un beneficio económico.

-Oiga, y usted…

-[Se ríe] ¡Necesito un bono de Ryanair! Soy directora de Unlimited Meanwhile, una consultora que hemos creado para poder trabajar a nivel internacional, ya que recibimos muchas propuestas.

-Y estudió.

-Me gradué en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la UAB, hice un máster en project managment y, en Londres, uno en la Goldsmiths en creative culture entreperneurship.

-Y vive...

-Entre Londres, Girona y Barcelona.

-Por cierto, si se acaba el piloto, se acaba el proyecto.

-No, el proyecto no se acaba con Mentrestant: los usuarios del proyecto pasan a ser vecinos del barrio.