20 feb 2020

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PRUEBAS PARA EVALUAR EL SISTEMA EDUCATIVO

Una treintena de colegios harán boicot a la prueba de 3º de primaria

Rigau alega que el test, previsto en la 'ley Wert', se hace desde el año 2000 en Catalunya

M. J. I. / BARCELONA

La treintena de colegios públicos adheridos a la Xarxa d'Escoles Insubmises (XEI), con el amparo de la federación de asociaciones de padres de Catalunya (Fapac), han hecho un llamamiento a las familias para que sus hijos no participen en las denominadas pruebas diagnósticas que ha implantado la LOMCE para los alumnos de tercero de primaria. En Catalunya, el examen se realizará en mayo, previsiblemente entre los días 4 y 15, según ha programado la Conselleria d'Ensenyament.

Los contrarios a las pruebas alegan que este tipo de exámenes «penalizan a las escuelas situadas en entornos con graves dificultades» y «neutralizan los modelos pedagógicos diferentes, al imponer una hegemonía única» de aprendizaje para los alumnos. Critican que, para su superación, se obligue a los estudiantes a realizar «un entrenamiento específico para estas pruebas estandarizadas» y denuncian que se han impuesto de forma unilateral, sin debate público.

«Las pruebas -insisten los promotores del boicot- ni son vinculantes ni tienen efectos curriculares». «Según las consultas jurídicas que hemos realizado, si se hace correctamente, la medida no es sancionable ni para las familias ni para los alumnos. Los maestros, como trabajadores desde servicios públicos, deben quedar al margen», prosigue la XEI.

ASTURIAS NO LA HARÁ

De hecho, la Consejería de Educación de Asturias ha descartado que las escuelas de esa comunidad realicen la prueba diagnóstica, que aún no tiene carácter obligatorio, «al no estar implantada la LOMCE al 100% y no haber finalizado el primer curso de su entrada en vigor», explicó hace unas semanas la consejera Ana González, citando el texto de la propia ley Wert.

Para la consellera de Ensenyament de la Generalitat, Irene Rigau, las cosas en Catalunya son distintas. «Aquí no estamos hablando de un examen impuesto por la LOMCE, porque las escuelas catalanas realizan desde el año 2000 una prueba diagnóstica a mitad de primaria», afirmó ayer Rigau. «Lo que hace la ley española es venir a coincidir con una prueba en la que Catalunya tiene ya una larga historia», agregó. Lo que cambia es que el test, que evalúa competencias comunicativas y matemáticas, se hará en tercero de primaria y no en cuarto, como hasta ahora.