TRAGEDIA AÉREA EN LOS ALPES

"Estoy temblando de miedo, pero tengo que volar"

Pasajeros hacen de tripas corazón y suben al primer vuelo Barcelona-Düsseldorf de Germanwings tras el accidente

Familiares de los pasajeros del avión accidentado, este martes, en El Prat.

Familiares de los pasajeros del avión accidentado, este martes, en El Prat. / ALBERT BERTRAN

Se lee en minutos

MAYKA NAVARRO / EL PRAT

Frente a los mostradores número ocho y nueve de la Terminal 2 del aeropuerto del Prat de Barcelona, un centenar de pasajeros hacían de tripas corazón y a primera hora de la mañana de este miércoles y facturaban para volar en el primer avión de la compañía Germanwings que partía de Barcelona con destino a Düsseldorf. Una mujer mostraba su billete sin poder evitar el temblor en las manos y en la voz: "No tengo más remedio que volar. Mi familia me ha dicho: 'Tranquila, no habrán dos accidentes en dos días'". El vuelo 9441 despegó a las 09.30 horas con absoluta normalidad.

El aeropuerto ha amanecido con las secuelas todavía de los más de 150 familiares y amigos de las víctimas que durante todo el martes se pasaron en algún momento por estas dependencias en busca de respuestas imposibles. Tanto dolor acumulado hicieron mella entre el personal de la terminal. Una de las empleadas de la limpieza se afanaba en sacar brillo a los espejos del baño de señora mientras confesaba la tristeza presenciada durante el día de ayer, martes, en el punto de encuentro al que entró varias veces a recoger las botellas de agua medio vacías.

Te puede interesar

NO IR POR AHORA A LA ZONA

Esta mañana ya no quedaban familiares en la terminal. El punto de encuentro atendido por psicólogos y psiquiatras se ha desplazado al Hotel Rey Don Jaime de Castelldefels, donde el martes por la noche durmieron medio centenar de familiares. En ese establecimiento se atenderá este miércoles a los familiares, a los que se recomienda no viajar, de momento, hasta la zona de la catástrofe y esperar en Barcelona el avance de las operaciones de rescate.